Enfermedad arterial periférica

También conocida como EAP, claudicación intermitente, enfermedad arterial periférica aterosclerótica, enfermedad vascular periférica, enfermedad arterial oclusiva, isquemia crítica de las extremidades
Resumen general

A grandmother walking on grass and holding the hands of her two grandchildrenEn los Estados Unidos, más de 8 millones de personas de 40 años o más padecen enfermedad arterial periférica o EAP. La EAP es causada por la aterosclerosis o acumulación de placa que reduce el flujo sanguíneo en las arterias periféricas, que son los vasos sanguíneos que transportan la sangre del corazón a otras partes del cuerpo. Este tema de salud se centra en el tipo más común de EAP, llamado "EAP de las extremidades inferiores", que reduce el flujo sanguíneo a las piernas y los pies.   

Es posible que usted tenga EAP en las extremidades inferiores si siente dolor o debilidad muscular que comienza con la actividad física, como caminar, y se detiene minutos después de comenzar a descansar. Aproximadamente 1 de cada 4 personas que tienen EAP experimenta estos síntomas. Pero puede experimentar otros síntomas o ningún síntoma en absoluto. Si fuma o tiene la presión arterial alta u otro factor de riesgo para desarrollar EAP, incluso sin síntomas, pregúntele a su médico si necesita algún examen. Es importante tener en cuenta que, si tiene EAP en las extremidades inferiores, también puede tener acumulación de placa en otras arterias que van hacia y vienen desde su corazón y cerebro, lo que aumenta su riesgo de sufrir un derrame cerebral (en inglés) o un ataque al corazón.

El diagnóstico y el manejo tempranos de la EAP pueden permitir tratar sus síntomas y reducir su riesgo de complicaciones graves.

Explore este Tema de salud para obtener más información sobre la EAP, nuestro papel en la investigación y los ensayos clínicos y dónde encontrar más información.

Causas - Enfermedad arterial periférica

La aterosclerosis es la principal causa de la EAP.

Aterosclerosis en las arterias de las piernas.
Aterosclerosis en las arterias de las piernas. La imagen muestra cómo afecta la EAP a las arterias de las piernas. La figura A muestra una arteria normal con flujo sanguíneo normal. La imagen insertada muestra un corte transversal de una arteria normal. La figura B muestra una arteria con acumulación de placa que bloquea parcialmente el flujo sanguíneo. La imagen insertada muestra un corte transversal de una arteria angosta. 

La acumulación de placa en las arterias se llama aterosclerosis. La aterosclerosis es una enfermedad en la que una sustancia cerosa llamada "placa" se acumula en el revestimiento interno de las arterias. La placa está formada por grasa, colesterol, tejido fibroso y calcio. En la EAP, la placa puede reducir o bloquear por completo el flujo de sangre rica en oxígeno que pasa a través de las arterias hacia los órganos vitales del cuerpo y las extremidades.

Este tema de salud se centra en la EAP de las piernas y los pies, pero otros tipos de EAP bloquean el flujo sanguíneo al cerebro, los riñones o los intestinos. Una persona puede tener aterosclerosis en una sola arteria o en varias.

Los científicos creen que la aterosclerosis puede comenzar con un daño en la pared interna de la arteria. El colesterol y los desechos celulares que viajan en la sangre pueden acumularse en el área dañada. Este video muestra cómo la acumulación de colesterol y otros desechos puede producir la acumulación de placa (aterosclerosis). La arteria se estrecha a medida que crece la placa, lo que reduce el flujo de sangre rica en oxígeno a las extremidades y los órganos. Con el tiempo, la placa puede romperse y fluir hacia el torrente sanguíneo. Esto puede provocar coágulos de sangre, que pueden bloquear el flujo sanguíneo. Si esto sucede, el tejido cercano no recibe suficiente oxígeno y puede morir. Medical Animation Copyright © 2020 Nucleus Medical Media Inc. All rights reserved. 

Factores de riesgo - Enfermedad arterial periférica

Es posible que usted tenga un mayor riesgo de desarrollar EAP en las extremidades inferiores debido a su edad, su historial familiar y la genética, su estilo de vida, otras afecciones médicas, su raza, su etnia y su sexo. Los factores de riesgo de desarrollar EAP son, en su mayoría, los mismos que los de la enfermedad coronaria y la enfermedad de las arterias carótidas (en inglés), las cuales también son causadas por aterosclerosis.

Los factores de riesgo que puede cambiar para disminuir las posibilidades de desarrollar EAP incluyen fumar, niveles nocivos de colesterol en sangre, triglicéridos altos en sangre, presión arterial alta, sobrepeso y obesidad, y síndrome metabólico (en inglés).

Edad

Usted puede desarrollar EAP a cualquier edad, pero su riesgo aumenta a medida que envejece. La mayoría de las personas en los Estados Unidos que tienen EAP tienen 65 años o más.

En todo el mundo, el grupo de edad es más joven (de 45 a 49 años) en los países con ingresos más bajos, en comparación con los países de ingresos altos.

Historial familiar y genética

Un historial familiar de EAP, enfermedades cardíacas, derrame cerebral (en inglés), o enfermedades de los vasos sanguíneos, como algunos tipos de vasculitis (en inglés), aumentan su riesgo de padecer EAP. Los investigadores están estudiando las variaciones genéticas que parecen aumentar el riesgo de desarrollar EAP o que podrían empeorar la enfermedad.

En los estudios genéticos se ha descubierto que ciertas variaciones genéticas corresponden a diferentes tipos de enfermedades ateroscleróticas como la EAP, la enfermedad de las arterias carótidas y la enfermedad coronaria. Un ejemplo es la variación genética que está ligada al trastorno de factor V Leiden, que aumenta el riesgo de formación de coágulos de sangre.

Hábitos de estilo de vida

Con el tiempo, los hábitos un estilo de vida poco saludable pueden provocar la acumulación de placa en las arterias de las piernas y la EAP. Estos factores de riesgo incluyen:

  • Fumar o respirar habitualmente humo de tabaco. El humo del tabaco daña los vasos sanguíneos, aumenta la presión arterial y provoca niveles de colesterol poco saludables. La nicotina del tabaco también hace que los vasos sanguíneos se contraigan y reduce el flujo sanguíneo en las piernas. Dejar de fumar es una medida muy importante para reducir su riesgo de desarrollar EAP.
  • Si no hace suficiente actividad física, otros factores de riesgo de desarrollar EAP pueden empeorar.
  • El estrés puede hacer que sus arterias se contraigan.
  • Patrones de alimentación poco saludables, como comer alimentos con alto contenido de grasas saturadas o grasas trans. Las grasas saturadas o "malas" provienen de fuentes animales como la mantequilla, el queso y las carnes grasosas.

Otras afecciones médicas

Algunas afecciones médicas que pueden aumentar su riesgo de desarrollar EAP incluyen las siguientes:

Las mujeres que han tenido preeclampsia o diabetes gestacional durante su embarazo tienen un mayor riesgo de desarrollar EAP más adelante en la vida.

Raza u origen étnico

Los afroamericanos tienen un mayor riesgo de sufrir de EAP que las personas de otras razas o etnias. Los afroamericanos también son más propensos a tener complicaciones por la EAP, como problemas para caminar y pérdida de una extremidad.

Las mujeres indias americanas tienen un mayor riesgo de desarrollar EAP que las mujeres blancas o asiáticas americanas. Los hispanos, los latinos y los blancos tienen niveles de riesgo similares. Sin embargo, en las investigaciones del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, por sus siglas en inglés) se descubrió que las tasas de EAP en las extremidades inferiores son más altas entre los adultos hispanos y latinos que tienen estilos de vida muy sedentarios, incluso sin ningún otro factor de riesgo.

Género

Los hombres y las mujeres tienen un riesgo similar de desarrollar la EAP, pero la EAP afecta a hombres y mujeres de manera diferente.

Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de que su EAP no provoque síntomas. Las mujeres también suelen tener más complicaciones por la EAP, como problemas para caminar.

Detección y prevención - Enfermedad arterial periférica

Es posible que su médico le haga preguntas y examine sus piernas para detectar la EAP si usted tiene factores de riesgo. Para prevenir la EAP, su médico puede hablar con usted sobre algunos cambios de estilo de vida saludables para el corazón y el manejo de afecciones médicas que pueden provocar una EAP.

Historia médica y examen físico

Como parte de la revisión de su historia médica, su médico puede preguntarle acerca de los factores de riesgo de la EAP, su historia médica, personal y familiar, y si tiene algún síntoma de EAP. Por ejemplo, su médico puede preguntarle si tiene dolor o calambres en las piernas cuando está en reposo o cuando hace ejercicio y si tiene algún problema con las piernas y los pies como hinchazón, entumecimiento o llagas que tardan en sanar.

Su médico también puede examinarle el pulso en las piernas y los pies, afecciones de la piel y reacciones al dolor, la temperatura y el tacto.

Cómo prevenir la EAP

Para ayudarlo a prevenir la EAP, su médico puede hablar con usted sobre algunos cambios de estilo de vida saludables para el corazón y el manejo de condiciones que pueden provocar una EAP.

Los cambios en los hábitos de alimentación saludables para el corazón incluyen dejar de fumar, elegir un patrón de alimentación saludable para el corazón (como el plan de alimentación DASH) (en inglés), estar físicamente activotener como meta un peso saludable, y manejar el estrés

Siga los consejos de su médico sobre la prevención y el tratamiento de afecciones que aumentan su riesgo de desarrollar EAP como diabetes, presión arterial alta y colesterol alto en sangre.

Mire este video para conocer los pequeños pasos que puede seguir para dejar de fumar. Visite SmokeFree.gov para obtener recursos útiles.

Este video puede darle algunas ideas para aumentar su nivel de actividad física. Intente estar activo durante 30 minutos al día para proteger la salud de su corazón. Si no puede incorporar estos hábitos, ¡haga lo que pueda! Incluso 5 minutos de actividad física tienen beneficios reales para la salud.

Signos, síntomas y complicaciones - Enfermedad arterial periférica

Aproximadamente una de cada cuatro personas con EAP experimenta síntomas comunes de la EAP. Más de la mitad tiene síntomas atípicos y aproximadamente una de cada cinco personas que tienen EAP no reporta ningún síntoma. Sin embargo, todas comparten un alto riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular. Si no se recibe tratamiento, la EAP puede causar llagas, infecciones e incluso la pérdida de una extremidad.

Signos y síntomas

Los signos y síntomas de la EAP pueden variar, pero pueden incluir los siguientes:

  • Dolor, pesadez o calambres en las piernas al caminar o subir escaleras, que desaparecen después de descansar. Esto se llama "claudicación intermitente " y es el síntoma de la EAP más común. El dolor suele producirse en la pantorrilla, pero también se puede sentir dolor en los glúteos, los muslos o los pies.
  • Falta de crecimiento de las uñas de los pies y del vello de las piernas
  • Un pie se siente más frío que el otro
  • Pierna o pie pálidos, descoloridos o azules
  • Debilidad o entumecimiento en las piernas, lo que puede hacerle perder el equilibrio o hacer que sea difícil caminar
  • Dolor o sensación de hormigueo en la pierna o el pie
  • Dolor en la pierna y en el pie durante el reposo en caso de EAP grave, que se conoce como "isquemia crítica de las extremidades"
  • Llagas o heridas en los dedos de los pies, los pies o las piernas que sanan lentamente o que no llegan a sanar. Las llagas pueden infectarse.

Visite Viviendo con para saber cómo puede ayudar a prevenir complicaciones.

Complicaciones

La EAP puede provocar complicaciones, que incluyen las siguientes:

  • Problemas para realizar las actividades diarias sin ayuda, debido a una reducción de su movilidad
  • Flujo de sangre deficiente crónico (a largo plazo) en la pierna, llamado "isquemia crítica de las extremidades". Los síntomas pueden incluir dolor durante el reposo. Los signos pueden ser llagas, infecciones y muerte de tejido (gangrena) debido a la falta de flujo sanguíneo. La gangrena es una complicación grave que puede requerir una amputación, que es la extirpación quirúrgica de la parte del cuerpo afectada.
  • Infecciones graves. Si aparecen llagas en los pies, estas llagas pueden infectarse. Luego, la infección puede extenderse a los tejidos y músculos, al hueso o al torrente sanguíneo. El riesgo de estas complicaciones es mayor para las personas que tienen EAP y diabetes. Las infecciones en el pie generalmente se pueden tratar con antibióticos, pero es posible que deba recibir tratamiento en el hospital si la infección es grave. Las infecciones en el torrente sanguíneo deben tratarse de inmediato en el hospital.
  • Una reducción repentina del flujo sanguíneo hacia la pierna, llamada "isquemia aguda de las extremidades". Ésta es una emergencia médica grave. Llame al 9-1-1 o busque ayuda médica de inmediato si de repente pierde la sensibilidad en el pie y no puede moverlo y si está azul o más pálido y más frío que el otro pie. Un tratamiento rápido puede salvar su extremidad.

Las personas que fuman o tienen diabetes tienen un riesgo mucho mayor de sufrir complicaciones por la EAP, como perder una extremidad. Disminuya su riesgo al dejar de fumar y al controlar su diabetes.

Conozca las señales de advertencia y los síntomas de complicaciones graves y sepa qué hacer.

Si tiene EAP, probablemente tenga acumulación de placa en las demás arterias, como las arterias del corazón y del cerebro. Con el tiempo, la acumulación de placa puede provocar enfermedad coronaria, ataque al corazón o derrame cerebral (en inglés). Si tiene EAP, hable con su médico sobre las formas de reducir el riesgo de sufrir de estas afecciones.

Diagnóstico - Enfermedad arterial periférica

El médico puede diagnosticarle EAP con base en su historia médica, un examen físico y los resultados de pruebas y procedimientos.

Historia médica y examen físico

Para poder diagnosticar la EAP, su médico le preguntara sus signos y síntomas, sus factores de riesgo y su historial de salud personal y familiar. Esta conversación puede incluir preguntas sobre lo siguiente:

  • Otras afecciones médicas, como la diabetes, las enfermedades cardíacas y las enfermedades renales crónicas
  • Dolor o calambres en las piernas mientras camina o hace ejercicio
  • Problemas en las piernas y los pies, entre ellos, hinchazón, enrojecimiento, dificultad para caminar y heridas que tardan en sanar
  • Consumo de tabaco, ya sea actual o pasado
  • Su historial familiar de EAP, enfermedades cardíacas y otras enfermedades de los vasos sanguíneos

Durante un examen para buscar signos de EAP, su médico realizará estos pasos:

  • Comprobar si hay pulsos débiles en sus piernas.
  • Escuchar si hay flujo sanguíneo deficiente en sus piernas. Su médico usará un estetoscopio para escuchar si hay silbidos anormales, llamados "soplos".
  • Buscar problemas en sus piernas y pies, entre ellos, hinchazón, llagas o piel pálida.

Afecciones que pueden parecer EAP

Algunas afecciones, como la artritis o problemas con las venas, pueden causar dolor en las piernas, pero los síntomas son diferentes a los de la EAP. Al realizar un examen físico y conocer su historia médica, a menudo su médico puede descartar estas afecciones.

Sin embargo, los problemas nerviosos pueden causar dolor que puede confundirse con la EAP. A veces, se comprime un nervio en el punto en el que sale de la columna vertebral. El resultado es un dolor que se irradia o se propaga desde las caderas o los glúteos hasta la pierna.

Para confirmar que su dolor es el resultado de la EAP, es posible que su médico le pida que se ponga de pie o cambie de posición. Esos movimientos a menudo desencadenan dolor relacionado con los nervios. Por el contrario, el dolor de la EAP a menudo se produce al hacer ejercicio con las piernas y se alivia rápidamente con el reposo sin necesidad de cambiar de posición.

Pruebas de diagnóstico y procedimientos

La prueba de índice tobillo-brazo (ITB) suele ser la primera prueba que se utiliza para diagnosticar la EAP. La prueba compara la presión arterial de su tobillo con la presión arterial de su brazo. Su médico usa un manguito de presión arterial y un dispositivo de ultrasundio para esta prueba indolora.

La ilustración muestra la prueba de índice tobillo-brazo. En la prueba, se compara la presión arterial del tobillo con la presión arterial del brazo. A medida que se desinfla el manguito de presión arterial, se registra la presión en las arterias.
La ilustración muestra la prueba de índice tobillo-brazo. En la prueba, se compara la presión arterial del tobillo con la presión arterial del brazo. A medida que se desinfla el manguito de presión arterial, se registra la presión en las arterias. 

Un resultado de ITB saludable es de 1.00 o más. Si tiene un ITB inferior a 0.90 mientras descansa, es posible que tenga EAP. Un ITB inferior a 0.40 es un signo de EAP grave. Si existen problemas con las arterias de su tobillo, su médico puede realizar una prueba de índice dedo-brazo (IDB), que mide la presión arterial en el dedo gordo del pie. Un IDB menor que 0.70 es anormal. Este pendiente de su ITB, al igual que usted está pendiente de sus niveles de colesterol en sangre y lleva un registro.

Para diagnosticar la EAP, su médico también puede ordenar algunas de las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Análisis de sangre (en inglés) para monitorear sus niveles de colesterol, triglicéridos y azúcar en sangre.
  • El ITB después de hacer ejercicio muestra la gravedad de los síntomas de su pierna y el nivel de actividad física que los produce. Su médico le hará la prueba de ITB después de que usted camine en una maquina caminadora. Esta prueba puede ayudar a su médico a diagnosticar la EAP si presenta síntomas, pero el resultado de la prueba de ITB realizada en reposo es solo ligeramente más bajo. Una reducción del 20 % o más en el ITB posterior al ejercicio no es normal.
  • La prueba de caminata de seis minutos sirve para medir qué tan lejos puede caminar en un pasillo durante seis minutos. Su médico puede realizar esta prueba para ver cuánto afecta la EAP su rendimiento y la gravedad de la misma.
  • El ultrasonido Doppler sirve para localizar áreas de flujo sanguíneo reducido o bloqueos y medir qué tan rápido fluye la sangre a través de las arterias. Se frota un dispositivo manual sobre su piel. Una computadora convierte las ondas de sonido en imágenes del flujo sanguíneo en sus arterias. El ultrasonido puede ayudar a diagnosticar la EAP y controlar qué tan bien han funcionado los tratamientos de la EAP.
  • La prueba de presión segmentaria por Doppler sirve para revisar diferentes partes de sus piernas en busca de arterias estrechas o bloqueadas. Esta prueba es similar a la prueba de ITB, pero se utilizan manguitos de presión arterial colocados a nivel del muslo, la pantorrilla y el tobillo. El dispositivo de ultrasonido amplifica los sonidos del flujo sanguíneo en las arterias, lo que facilita la medición de la presión arterial en estas áreas de la pierna.
  • La angiografía por tomografía computarizada (ATC) sirve para ver las arterias de las piernas y los pies. Se inyecta un contraste especial y se toman radiografías para ver la ubicación y el alcance de cualquier bloqueo de los vasos sanguíneos.
  • La angiografía por resonancia magnética (ARM) sirve para examinar la estructura de las arterias de la pierna. Es posible que la angiografía por resonancia magnética no sea segura para las personas que tienen implantes metálicos en el cuerpo.
  • La angiografía sirve para ver el interior de las arterias de las piernas. El médico inserta un catéter o tubo en una arteria de la ingle y lo dirige hacia el área afectada. Se libera un contraste especial a través del catéter y luego se toman radiografías. Su médico puede sugerir este procedimiento si se producen dolores graves en las piernas o los pies, cuando los tratamientos para la EAP no han funcionado o cuando otras pruebas no han sido útiles.

 

Tratamiento - Enfermedad arterial periférica

El tratamiento depende de la gravedad de su EAP y de qué complicaciones puede desarrollar o ya puede tener. Se diseñará su plan de tratamiento para ayudarlo a alcanzar objetivos clave:

  • reducir el riesgo de sufrir un problema de salud importante como un ataque al corazón o un derrame cerebral;
  • reducir los síntomas de la EAP;
  • mejorar su capacidad para caminar, subir escaleras y realizar otras actividades diarias;
  • reducir su riesgo de perder una extremidad;
  • mejorar su calidad de vida.

Para tratar la EAP, es posible que su médico recomiende cambios de estilo de vida saludables para el corazón, un programa de ejercicios, medicinas o un procedimiento para abrir o evitar obstrucciones en las arterias.

Cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable

Es posible que su médico le recomiende que adopte cambios de estilo de vida saludables para el corazón de por vida, entre ellos, los siguientes:

  • Dejar de fumar. El tabaquismo es el principal factor de riesgo de la EAP. Si deja de fumar, pueden reducirse sus síntomas y su riesgo de complicaciones. También es importante evitar inhalar el humo de segunda mano. Visite Tabaquismo y su corazón (en inglés) y la Guía para un corazón sano (en inglés) del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre. Si bien estos recursos se enfocan en la salud del corazón, presentan información básica sobre cómo dejar de fumar. Si desea obtener ayuda y apoyo de manera gratuita para dejar de fumar, llame a la Línea para dejar de fumar del Instituto Nacional del Cáncer al 1-877-44U-QUIT (1-877-448-7848).
  • Elija alimentos saludables para el corazón, como los del Plan de alimentación DASH (en inglés). Un plan de alimentación saludable para el corazón incluye frutas, verduras y granos integrales; además, limita el consumo de grasas saturadas, grasas trans, sodio (sal), azúcares añadidos y alcohol.
  • Apuntar a tener un peso saludable. Si tiene sobrepeso, perder solo del 3% al 5% de su peso actual puede ayudarle a controlar algunos factores de riesgo de EAP, como el colesterol alto en la sangre y la diabetes Si pierde aún más peso, puede reducir su presión arterial.
  • Realizar actividad física con regularidad. Si se mantiene físicamente activo, puede ayudar a controlar los factores de riesgo de EAP como el colesterol alto en la sangre, la presión arterial alta o el sobrepeso y la obesidad. Antes de comenzar un programa de ejercicios, pregúntele a su médico qué nivel de actividad física es el adecuado para usted.
  • Manejar el estrés. Aprender a manejar el estrés, relajarse, tener sueño de calidad y enfrentar los problemas puede mejorar su salud física y emocional.

Programas de ejercicio

A menudo, la actividad física funciona bien para aliviar los síntomas de la EAP y mejorar su capacidad para caminar y realizar las actividades diarias. La actividad física regular puede mejorar la circulación en sus piernas. El ejercicio puede reducir la inflamación y ayudar a que sus vasos sanguíneos funcionen mejor.

Ejercicio supervisado

Es posible que su médico le recomiende un programa de ejercicio supervisado que se lleve a cabo en una clínica o en un hospital. El programa de ejercicios puede ser parte de un programa más completo de rehabilitación cardíaca.

Las reuniones de los programas de ejercicios para la EAP suelen realizarse al menos tres veces por semana y el programa dura entre 12 y 36 semanas. El tipo de ejercicio más común es caminar en una maquina caminadora. En otros programas se puede usar un dispositivo para ejercitar la parte superior del cuerpo. Hable con su médico sobre sus opciones de programas de ejercicio.

Programas de ejercicio en casa

Es posible que su médico le recomiende un programa de ejercicios en el hogar con un entrenamiento similar a un programa de ejercicios supervisados en una clínica. Los programas basados en el hogar generalmente implican caminar al aire libre en lugar de hacerlo en una maquina caminadora. Su médico hablará con usted para ayudarlo a comprender cómo realizar el programa. Cada sesión de ejercicio dura entre 30 y 50 minutos. El objetivo es realizar al menos 30 minutos de caminata continua.

Los programas incluyen asesoría en salud o monitores de actividad. Algunos programas basados en el hogar incluyen chequeos regulares con un entrenador por teléfono. Hable con su médico regularmente sobre su progreso.

Medicinas

Su médico puede recetarle medicinas para tratar la EAP y prevenir sus complicaciones.

  • Las medicinas antiplaquetarias, como la aspirina o el clopidogrel, sirven para evitar que se formen coágulos de sangre que estrechen aún más las arterias. Estas medicinas también reducen el riesgo de ataque al corazón o derrame cerebral. Los posibles efectos secundarios incluyen sangrado o una reacción alérgica. Un tipo de medicina antiplaquetaria, el cilostazol, también puede mejorar sus síntomas y hacer que sea más fácil caminar. Los posibles efectos secundarios del cilostazol incluyen dolor de cabeza, diarrea, palpitaciones del corazón (en inglés) y mareos. Los médicos también pueden recomendar una medicina anticoagulante para ayudar a prevenir los coágulos de sangre.
  • Las estatinas sirven para retrasar la progresión de la acumulación de placa en las arterias que están causando los síntomas y reducir el riesgo de complicaciones de la EAP. Rara vez se producen efectos secundarios, pero estos pueden incluir dolor o daño muscular.
  • Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) y los antagonistas de los receptores de la angiotensina II (ARAII) u otras medicinas sirven para bajar la presión arterial y evitar que los vasos sanguíneos se estrechen.

Procedimientos o cirugía

Si los cambios en el estilo de vida, el programa de ejercicios y las medicinas no funcionan lo suficientemente bien, su médico puede recomendarle un procedimiento médico o una cirugía.

  • La angioplastia sirve para despejar las arterias estrechas o bloqueadas. Es posible que el médico infle un pequeño globo en la arteria para aplanar la placa. A veces, el globo se recubre con medicina para ayudar a que la arteria sane. Su médico también puede insertar un pequeño tubo de malla llamado stent (en inglés) para reducir las posibilidades de que la arteria se vuelva a estrechar.
stent
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  • La cirugía de bypass sirve para tratar dolores fuertes, curar heridas o salvar un pie o una pierna dañados cuando es poco probable que la angioplastia funcione. El médico usa otro de sus vasos sanguíneos o un vaso artificial para crear una via alterna alrededor de la arteria bloqueada en la pierna.
Cirugía de bypass para restaurar el flujo sanguíneo en una pierna afectada por EAP. En A, el médico hace una abertura en la pierna para extirpar la sección de la arteria que está bloqueada por la placa. En B, se hace otra abertura en la pierna para extraer una sección de una vena sana. En C, el médico reemplaza la sección dañada de la arteria con la vena sana
Cirugía de bypass para restaurar el flujo sanguíneo en una pierna afectada por EAP. En A, el médico hace una abertura en la pierna para extirpar la sección de la arteria que está bloqueada por la placa. En B, se hace otra abertura en la pierna para extraer una sección de una vena sana. En C, el médico reemplaza la sección dañada de la arteria con la vena sana. Medical Illustration Copyright © 2020 Nucleus Medical Media, All rights reserved. 

 

Vivir con - Enfermedad arterial periférica

La EAP es una afección médica de por vida. Una vez que ha recibido el diagnóstico de EAP, deberá visitar de forma periódica a un médico que se especialice en enfermedades vasculares (de los vasos sanguíneos). Deberá tomar medidas para prevenir complicaciones. A continuación, verá las señales de advertencia de una emergencia médica relacionada con la EAP.

Un equipo de profesionales de la salud puede ayudarlo a controlar la EAP y tratar cualquier complicación. Es posible que necesite consultar con especialistas en medicina vascular (para los vasos sanguíneos), con cardiólogos para tratar cualquier enfermedad cardíaca, con radiólogos para tomar imágenes, con cirujanos vasculares para que realicen procedimientos para mejorar el flujo sanguíneo, con especialistas en enfermedades infecciosas para tratar las infecciones, con fisioterapeutas que definan su programa de ejercicios, con podólogos para el cuidado de sus pies y con nutricionistas que lo ayuden a planificar comidas saludables.

Controlar su afección

Es importante recibir atención médica periódicamente y tomar todas las medicinas, como lo prescribe su médico.

  • Consulte a su médico sobre la frecuencia con la que debe programar visitas al consultorio y realizar pruebas de sangre o de otro tipo.
  • Llame a su médico entre visitas si comienza a sentir dolor en las piernas que no desaparece después de unos minutos de descanso o si cualquier otro síntoma de la EAP empeora. Los cambios en los síntomas podrían indicar complicaciones de la EAP.
  • Reciba las vacunas recomendadas, que incluyen las vacunas contra el neumococo y la influenza (gripe), todos los años al comienzo de la temporada de gripe. Cualquier persona que viva con usted o a la que vea con frecuencia también debe vacunarse cada cierto tiempo.

Haga un seguimiento con su médico de forma regular para controlar sus factores de riesgo, monitorear sus síntomas y revisar sus piernas y pies.

Cuidar sus pies

Los problemas de los pies son una complicación común de la EAP. Si desarrolla una ulcera en el pie, necesitará cuidados regulares para poder curarla y prevenir una infección.

Muchas personas que tienen EAP también tienen diabetes, lo que aumenta el riesgo de complicaciones que pueden terminar en una amputación, un tipo de cirugía para extirpar todo o parte de un pie o una pierna. La diabetes también puede causar problemas en los nervios, lo que dificulta la detección de una lesión en los pies.

Usted puede reducir el riesgo de desarrollar úlceras e infecciones en los pies si los cuida.

  • Siempre use calcetines y zapatos. Los calcetines no deben tener costuras. Use zapatos cómodos que le queden bien y protejan sus pies. Sus zapatos deben tener tacones bajos y suelas amortiguadoras de golpes para reducir la presión en la planta del pie. Los zapatos deben ser de amarrar para evitar el roce. Su médico puede recomendarle que visite a un especialista que pueda modificar sus zapatos para reducir la posibilidad de que le salgan llagas en los pies.
  • Revise sus pies todos los días en busca de heridas o llagas. Si tiene EAP y diabetes, pídale a su médico que le examine los pies dos veces al año.
  • No ande descalzo. De esta forma, se pueden prevenir lesiones en los pies que pueden provocar úlceras e infecciones, que aparecen con más frecuencia cuando hay mala circulación.
  • Siga las instrucciones de su médico sobre cómo cuidar las incisiones (aberturas) hechas en la piel de las piernas o los pies durante una cirugía o un procedimiento para tratar la EAP. Regrese a Tratamiento para revisar las posibles opciones de tratamiento para la EAP.
  • Consulte a su médico sobre cualquier problema en los pies. No trate los callos, callosidades, uñas largas o encarnadas u otros problemas en los pies por su cuenta para evitar lesiones que podrían provocar llagas o infecciones.

Mujeres y la EAP

Ciertas afecciones durante el embarazo, como la preeclampsia (un trastorno de la hipertensión arterial) o la diabetes gestacional (nivel alto de azúcar en sangre durante el embarazo), pueden aumentar el riesgo de que una mujer desarrolle EAP más adelante en la vida. 

La EAP afecta a mujeres y hombres de manera diferente. Los síntomas de la EAP en las mujeres pueden ser peores que los de los hombres. Las mujeres que tienen EAP, a menudo no pueden caminar tan lejos o tan rápido como los hombres que tienen EAP. También informan una calidad de vida más baja que la de los hombres, quizás porque es más difícil caminar y participar en las actividades diarias. La depresión también es más común en mujeres que tienen EAP que en hombres que tienen EAP.

Enfermedades relacionadas con la EAP

Las personas que tienen EAP tienen hábitos y otros factores, como el historial familiar, que hacen que sea más probable que desarrollen otras enfermedades relacionadas con la aterosclerosis, entre ellas, las siguientes:

Si tiene EAP con síntomas, su médico puede usar ultrasonido para detectar un aneurisma aórtico abdominal (en inglés).

Controlar su presión arterial

Si tiene presión arterial alta, es importante que continúe su plan de tratamiento. Seguir su plan de tratamiento, hacer un seguimiento periódico y aprender a controlar su afección en casa son cuestiones importantes. Hágale saber a su médico si planea embarazarse. Estas indicaciones pueden ayudar a prevenir o retrasar las complicaciones que la hipertensión arterial podría causar.

Puede que su médico ajuste su plan de tratamiento para reducir o controlar su hipertensión arterial.

Siga su plan de cuidado de la diabetes

Si tiene diabetes, su médico le recomendará hacer cambios en su estilo de vida, lo que incluye un plan de alimentación especial y puede recetarle medicinas para controlar los niveles de azúcar en sangre. Si controla su diabetes con cuidado, puede reducir el riesgo de complicaciones.

Esté atento a cualquier ulcera en sus pies o piernas y llame a su médico si observa signos de una ulcera infectada, como enrojecimiento, hinchazón, dolor o pus, o si tiene fiebre o escalofríos. Para tratar las ulceras, su médico puede recetarle antibióticos, limpiar las ulceras, eliminar el tejido muerto con cirugía y aplicar medicinas y vendajes en la zona.

Controlar sus niveles de colesterol en sangre

Si le han diagnosticado niveles altos de colesterol en sangre, es importante que continúe con su tratamiento. La atención médica de seguimiento depende de sus niveles de colesterol, su riesgo de presentar complicaciones como un ataque al corazón o un derrame cerebral, y su respuesta al tratamiento.

Cuide de su salud mental

Vivir con la EAP puede causar miedo, ansiedad, depresión y estrés. Es posible que le preocupe tener problemas cardíacos o hacer cambios en el estilo de vida que son necesarios para su salud. Algunas personas se deprimen debido a problemas para caminar y para realizar sus actividades diarias. La EAP también puede generar preocupaciones sobre el riesgo de amputación.

Si reduce sus niveles de estrés y aprende habilidades para afrontarlo, es posible que pueda vivir más tiempo y mejorar su calidad de vida. Hable con su equipo médico sobre cómo se siente. Su médico puede recomendarle que tome medidas como las siguientes:

  • Unirse a un grupo de apoyo para pacientes. Esto puede ayudarle a adaptarse a vivir con la EAP. Puede averiguar cómo otras personas manejan síntomas similares. Su médico puede recomendar grupos de apoyo locales, o puede consultar con un centro médico del área.
  • Buscar apoyo de familiares y amigos. Deje que sus seres queridos sepan cómo se siente y hágales saber cómo pueden ayudarle a aliviar el estrés y la ansiedad.
  • Hablar con un asesor profesional. Si tiene depresión o ansiedad, su médico también puede recomendarle medicinas u otros tratamientos que puedan mejorar su calidad de vida.

Sepa cuándo pedir ayuda

La EAP lo pone en alto riesgo de sufrir problemas de salud graves. Si cree que tiene síntomas de EAP, consulte con su médico. En el caso de las siguientes afecciones, llame al 9-1-1 de inmediato. Cada minuto cuenta.

Isquemia aguda de las extremidades

La isquemia aguda de las extremidades es una emergencia médica que debe tratarse rápidamente para evitar amputaciones u otros problemas graves. Busque ayuda médica de inmediato si:

  • no puede sentir ni mover el pie;
  • le duele la pierna o el pie o siente una especie de "hormigueo" mientras descansa; o
  • un pie está más pálido o más frío que el otro.

Infección del torrente sanguíneo

Cuando las bacterias ingresan a la sangre a través de una ulcera infectada, pueden causar una infección del torrente sanguíneo. Los síntomas incluyen fiebre y escalofríos. Deben administrarse antibióticos intravenosos (IV) de inmediato en un hospital. Si no se trata a tiempo una infección de la sangre, o si el sistema inmunológico no puede controlar la infección, la respuesta inflamatorias del cuerpo puede provocar un shock séptico, insuficiencia de los órganos o incluso la muerte.

Infecciones óseas

Si desarrolla úlceras profundas sobre los huesos, corre el riesgo de contraer una infección ósea llamada osteomielitis (en inglés). Los síntomas incluyen dolor de huesos; sudoración excesiva; fiebre y escalofríos; hinchazón, enrojecimiento, dolor y calor en la zona de la infección; y una herida abierta que puede mostrar pus. El tratamiento incluye antibióticos, cirugía para extirpar el hueso infectado y procedimientos para mejorar el flujo sanguíneo. Es posible que el tratamiento deba administrarse en un hospital.

Celulitis

La celulitis es una infección de la piel que puede extenderse a los tejidos profundos de la piel y a los músculos. Los síntomas incluyen calentura, hinchazón y sensibilidad en ciertas áreas de la piel. La celulitis también puede causar fiebre, escalofríos, inflamación de los ganglios linfáticos y ampollas.

Su médico puede recetarle antibióticos para tomar por vía oral. Si la infección empeora o si usted se enferma gravemente, es posible que deba permanecer en el hospital para recibir tratamiento.

Research for Your Health

El NHLBI es parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., la agencia de investigación biomédica de la Nación que realiza importantes descubrimientos científicos para mejorar la salud y salvar vidas. Estamos comprometidos con el avance de la ciencia y la aplicación de descubrimientos en la práctica clínica para promover la prevención y el tratamiento de los trastornos cardíacos, pulmonares, sanguíneos y del sueño, que incluye la EAP. Aprenda sobre los esfuerzos actuales y futuros del NHLBI para mejorar la salud a través de la investigación y el descubrimiento científico.

Mejorar la salud con la investigación actual
- Enfermedad arterial periférica

Conozca las formas en que el NHLBI implementa la investigación actual para mejorar la salud de personas con EAP. La investigación en este tema es parte del compromiso más amplio del NHLBI para el avance en el descubrimiento científico de enfermedades vasculares y del corazón (enlace en inglés) y la realización de estudios de población y epidemiología (en inglés).

  • Nuevos enfoques para tratar una EAP grave. El Programa de intervenciones/innovaciones vasculares y avances terapéuticos (VITA) (en inglés) es un programa de investigación traslativo para desarrollar diagnósticos y tratamientos prometedores para las enfermedades de los vasos sanguíneos. Un problema de la angioplastia es el riesgo de que los vasos sanguíneos cicatricen y se vuelvan a estrechar. Un proyecto del VITA apoyó la creación de tubos artificiales que algún día podrían usarse en lugar de los vasos sanguíneos de una persona o de un donante durante la angioplastia. Visite La nueva generación de remplazos de vasos sanguíneos se enfocan en las enfermedades renales y cardíacas (en inglés) para obtener más información.
  • Identificación de factores que contribuyen a las enfermedades cardiovasculares. El Estudio multiétnico de aterosclerosis (MESA) financiado por el NHLBI (en inglés) tiene como objetivo identificar los factores que contribuyen a las enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos que ocurren con o sin síntomas visibles. Los investigadores del MESA hicieron seguimiento a un grupo de participantes del estudio durante 10 años y descubrieron que casi el 5% de ellos desarrollaron EAP. Sin embargo, los participantes que obtuvieron puntajes más altos en la lista de verificación Life's Simple 7 de la American Heart Association [Asociación Estadounidense del Corazón] para maximizar la salud cardíaca tuvieron menos probabilidades de sufrir de EAP; su riesgo disminuyó alrededor de un 17% por cada uno de los criterios de Life's Simple 7 que cumplieron. Visite Life’s Simple 7 y enfermedad arterial periférica: El estudio multiétnico de la aterosclerosis (enlace en inglés) para obtener más información.
  • El tabaquismo a largo plazo se asocia con un mayor riesgo de desarrollar EAP en comparación con el derrame cerebral y la enfermedad coronaria. En una investigación financiada por el NHLBI, como parte del Riesgo de aterosclerosis en las comunidades (ARIC, por sus siglas en inglés) (en inglés), se comparó el vínculo a largo plazo entre el tabaquismo y la EAP, el derrame cerebral y la enfermedad coronaria. En el estudio, se analizó el hábito de fumar de más de 13,000 personas de entre 45 y 64 años y se descubrió que el tabaquismo a largo plazo tiene el mayor efecto sobre el riesgo de desarrollar EAP. Los resultados destacan la necesidad de incluir mensajes sobre la EAP en los programas para ayudar a las personas a dejar de fumar. Visite Fumar cigarrillos, dejar de fumar y riesgo a largo plazo de 3 enfermedades ateroscleróticas importantes (en inglés) para obtener más información.
  • El tabaquismo se relaciona con un mayor riesgo de aparición de la EAP en los afroamericanos. Los investigadores también analizaron el vínculo entre el tabaquismo y la EAP en el Estudio del corazón de Jackson (en inglés). Este fue el estudio del centro más grande donde se investigaron las enfermedades cardíacas y de los vasos sanguíneos en afroamericanos, que tienen las tasas más altas de EAP que cualquier grupo. En el estudio, se descubrió que la duración del hábito y la cantidad de cigarrillos fumados afectan significativamente el riesgo de EAP entre los afroamericanos. En el estudio también se descubrió que dejar de fumar puede reducir el riesgo de desarrollar EAP. Lea Tabaquismo vinculado a un mayor riesgo de enfermedad arterial periférica en afroamericanos (enlace en inglés) para obtener más información.

Obtenga información sobre las pioneras contribuciones a la investigación que hemos realizado a lo largo de los años y que han mejorado la atención clínica.

Avances en la investigación para mejorar la salud
- Enfermedad arterial periférica

En apoyo de nuestra misión (en inglés), nos comprometemos a avanzar en parte en la investigación sobre la EAP de las siguientes maneras.

Aprenda sobre las interesantes áreas de investigación que el NHLBI está explorando sobre la EAP.

Participe en ensayos clínicos de NHLBI

Ensayos en el Centro Clínico de los NIH

Datos y muestras de personas que padecen enfermedades del corazón o de los vasos sanguíneos

Este estudio tiene como objetivo recopilar datos y muestras de personas que tienen enfermedades del corazón o de los vasos sanguíneos, incluida la EAP. El estudio puede incluir análisis de sangre, exámenes de ultrasonido y pruebas cardíacas y pulmonares. También pueden participar familiares y personas sanas. Los resultados pueden ayudar a los investigadores a comprender mejor la EAP y otras enfermedades cardíacas y de los vasos sanguíneos. Los participantes deben tener al menos 2 años de edad. Las mujeres embarazadas no pueden participar en algunas actividades del estudio. Este estudio está se realiza en Bethesda (Maryland).

Puede encontrar más información sobre el Protocolo de descubrimiento de enfermedades vasculares. (en inglés)

Enfermedades metabólicas o genéticas que aumentan el riesgo de enfermedad cardíaca

Este estudio tiene como objetivo evaluar la función cardíaca y pulmonar de personas que tienen una enfermedad genética o metabólica que aumenta su riesgo de enfermedad cardíaca. Los participantes de este estudio deben tener entre 2 y 100 años y ser o tener un familiar de primer grado con una afección que aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca. Este estudio se realiza en Bethesda (Maryland).

Puede encontrar más información sobre Caracterización de los pacientes con presentaciones o enfermedades poco comunes asociadas al sistema cardiovascular. (en inglés)

Evaluación de las afecciones cardíacas

Este estudio tiene como objetivo ayudar a capacitar al personal sobre una variedad de afecciones cardíacas mediante la evaluación de pacientes de todas las edades en el Centro Clínico de los NIH que tienen enfermedades cardíacas o están en riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca. Los participantes en el estudio deben estar en riesgo o tener síntomas de enfermedades cardiovasculares. Algunos ejemplos de enfermedades cardiovasculares incluyen enfermedad cardíaca coronaria, enfermedad de las válvulas cardíacas, cardiomiopatías, enfermedad arterial periférica, enfermedad cardíaca congénita y enfermedad vascular de los riñones. Este estudio se centra en Bethesda, Maryland. 

Consulte más información sobre la evaluación de pacientes con enfermedades cardíacas que no son elegibles para los protocolos de investigación.

Para obtener más información acerca de los ensayos clínicos en el Centro Clínico de los NIH o para hablar con alguien acerca de un estudio que se adapte a sus necesidades, llame a la Oficina de Inscripción de Pacientes al 800-411-1222.

¿Es un adulto que sufre de EAP y tiene sobrepeso u obesidad?

Este estudio tiene como objetivo descubrir si un programa de ejercicios junto con un programa de pérdida de peso puede reducir los signos y síntomas de la EAP más que un programa de ejercicios solo. Para participar, debe tener entre 18 y 85 años, sufrir de EAP y tener un índice de masa corporal (IMC) superior a 28, pero inferior a 45. Los participantes también deben estar dispuestos a usar un teléfono inteligente y asistir a sesiones de estudio semanales. Este estudio se realiza en Evanston (Illinois); Nueva Orleans (Luisiana); y Minneapolis (Minnesota).

Puede encontrar más información sobre Promover la pérdida de peso en pacientes obesos con enfermedad arterial periférica (EAP) para prevenir la pérdida de movilidad (PROVE, por sus siglas en ingles). (en inglés)

¿Le han diagnosticado EAP?

Este estudio está evaluando si una medicina llamada telmisartán puede ayudar a las personas que tienen EAP a caminar mejor. Algunos participantes realizan caminatas en maquina caminadora supervisadas. Para participar, usted debe ser mayor de 18 años y tener EAP. Si ya está realizando un programa de ejercicios o rehabilitación para la EAP, es posible que no reúna los requisitos para participar. Este estudio se realiza en Chicago (Illinois) y Nueva Orleans (Luisiana).

Puede encontrar más información sobre El telmisartán y el ejercicio para mejorar el rendimiento a pesar de padecer la enfermedad arterial periférica. (en inglés)

Vea más informacion sobre ¿Le han diagnosticado EAP?.

¿Necesita una angioplastia para tratar la EAP?

Este estudio analiza cómo sanan las arterias después de una angioplastia, un procedimiento para abrir arterias estrechas en la pierna. Los investigadores tratarán la arteria de la pierna afectada con angioplastia más una medicina antiinflamatoria inyectada o con angioplastia usando un globo recubierto de medicina. Para participar en este estudio, debe tener al menos 35 años y debe necesitar un procedimiento para restaurar el flujo de la sangre hacia su pierna. No son elegibles las mujeres embarazadas o en período de lactancia y las personas que tienen isquemia aguda de las extremidades o que se han sometido a procedimientos previos realizados en la arteria afectada. Este estudio se realiza en San Francisco (California); y Seattle (Washington).

Puede encontrar más información sobre Administración de fármacos en la túnica íntima frente a la túnica adventicia para dilucidar los mecanismos de reestenosis: Imágenes de resonancia magnética (IRM de invasores). (en inglés)

Más información

Después de leer nuestro tema de salud "EAP", es posible que le interese obtener información adicional sobre los siguientes recursos.

Recursos no pertenecientes al NHLBI
- Enfermedad arterial periférica

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