¿Qué es el insomnio?
El insomnio es un problema común de salud.
Cuando una persona sufre de insomnio, tiene dificultad para quedarse dormida o
para continuar durmiendo. El insomnio puede variar entre leve e intenso,
según su frecuencia y duración.
Además puede ser crónico (constante) o
agudo (de corto plazo). Se considera insomnio crónico si los
síntomas ocurren por lo menos 3 noches por semana durante más de
un mes. El insomnio agudo dura menos tiempo.
Algunas personas que sufren insomnio pueden tener
dificultad para quedarse dormidas. Otras pueden quedarse dormidas
fácilmente pero se despiertan demasiado pronto. Otras personas pueden
tener dificultad para dormirse y para continuar durmiendo.
A consecuencia de esto, el insomnio puede hacer que
la persona duerma muy poco o duerma mal. Es posible que al despertarse no se
sienta descansada.
Revisión general
Hay dos tipos de insomnio. El más
común se llama insomnio secundario o comórbido. Este tipo de
insomnio es un síntoma o efecto secundario de algún otro
problema.
Se cree que más de 8 de cada 10 personas que
sufren insomnio tienen insomnio secundario. Ciertos problemas de salud, algunas
medicinas, los trastornos del sueño y otras sustancias pueden causar
insomnio secundario.
En cambio, el insomnio primario no se debe a un
problema médico, a una medicina o a otra sustancia, sino que es un
trastorno independiente. Varias circunstancias de la vida pueden provocar
insomnio primario, entre ellas el estrés prolongado y las alteraciones
del estado emocional.
El insomnio puede causar sueño excesivo y
falta de energía durante el día. También puede hacer que
la persona se sienta angustiada, deprimida o irritable. Puede ser
difícil concentrarse en las tareas, prestar atención, aprender y
acordarse de cosas. Todo esto puede impedir el desempeño óptimo
en el trabajo o los estudios.
El insomnio también puede causar otros
problemas graves. Por ejemplo, una persona que sufre de insomnio puede sentir
somnolencia al conducir y esto puede causar un accidente.
Perspectivas
A menudo el insomnio secundario desaparece o mejora
sin tratamiento si se puede detener la causa, especialmente si el problema se
corrige al poco tiempo de haber comenzado. Por ejemplo, si la cafeína le
causa insomnio, es posible que al suspender o limitar el consumo de
cafeína desaparezca el insomnio.
Los cambios en el estilo de vida, entre ellos unos
mejores hábitos de sueño, a menudo contribuyen a aliviar el
insomnio agudo. Si sufre insomnio crónico su médico puede
recomendarle un tipo de consejería llamado terapia cognitiva conductual
o recetarle medicinas.
Agosto de 2009
|