Neumonía

Resumen general
Neumonía: una enfermedad causada por bacterias
Neumonía: una enfermedad causada por bacterias. La Figura A muestra una neumonía que afecta parte del pulmón izquierdo. La Figura B muestra los alvéolos sanos (sacos de aire). La figura C muestra los alvéolos llenos de mucosidad.

La neumonía es una infección que afecta a uno o ambos pulmones. Las bacterias, los virus o los hongos pueden causar neumonía. Los síntomas pueden variar de leves a graves y pueden incluir tos con o sin mucosidad (una sustancia viscosa), fiebre, escalofríos y dificultad para respirar. La gravedad de su neumonía dependerá de su edad, su salud en general y la causa de la infección.

Para diagnosticar la neumonía, el médico revisará su historial médico, hará un examen físico y ordenará pruebas de diagnóstico, como una radiografía de tórax. Esta información ayudará a su médico a determinar qué tipo de neumonía tiene.

El tratamiento para la neumonía puede incluir antibióticos o medicinas virales o antifúngicas. La recuperación de la neumonía puede llevar varias semanas. Si sus síntomas empeoran, debe ver a un médico de inmediato. Si tiene neumonía grave, es posible que deba ir al hospital para recibir antibióticos a través de un catéter intravenoso (IV, por sus siglas en inglés) y oxigenoterapia.

Explore este Tema de salud para obtener más información sobre la neumonía, nuestro papel en los ensayos clínicos y dónde encontrar más información.

Causas - Neumonía

La mayoría de las veces, el cuerpo filtra los gérmenes del aire que respira. A veces, los gérmenes, como las bacterias, los virus o los hongos; ingresan a los pulmones y causan infecciones.

Cuando estos gérmenes ingresan en los pulmones, el sistema inmunológico, que es la defensa natural del cuerpo contra los gérmenes, entra en acción. Las células inmunes atacan a los gérmenes y pueden causar una inflamación en los sacos de aire o alvéolos. La inflamación puede hacer que los sacos de aire se llenen de líquido y de pus y puede provocar los síntomas de la neumonía. Mire el video a continuación para aprender más. También puede obtener más información sobre Cómo funcionan los pulmones en nuestro Tema de salud.

Este video muestra cómo su sistema inmunológico intenta deshacerse de los gérmenes en su sistema respiratorio y cómo se desarrolla la neumonía. Medical Animation Copyright © 2020 Nucleus Medical Media Inc. All rights reserved.

Las bacterias

Las bacterias son una causa común de la neumonía en adultos. Muchos tipos de bacterias pueden causar neumonía, pero la batería Streptococcus pneumoniae (también llamada neumococo) es la causa más común en los Estados Unidos. 

Algunas bacterias causan neumonía con síntomas diferentes o con otras características distintas a las de la neumonía “típica”. Esta infección se llama neumonía atípica. Por ejemplo, la bacteria Mycoplasma pneumoniae causa una forma de neumonía leve a menudo llamada "neumonía errante". La bacteria Legionella pneumophila causa un tipo neumonía grave llamada Enfermedad del legionario. La neumonía bacteriana puede ocurrir por sí sola o puede desarrollarse después de haber tenido un resfriado o gripe.

Los virus

Los virus que infectan los pulmones y las vías respiratorias pueden causar neumonía. La gripe (virus de la influenza) y el resfriado común (rinovirus) suelen ser las causas más comunes de neumonía viral en adultos. El virus sincicial respiratorio (VSR) es la causa más común de la neumonía viral en niños pequeños.

Muchos otros virus pueden causar neumonía, incluido el SARS-CoV-2, el virus que provoca la COVID-19.

Los hongos

Los hongos como el Pneumocystis jirovecii pueden causar neumonía, sobre todo en personas con sistemas inmunes debilitados. Algunos hongos que se encuentran en el suelo del suroeste de los Estados Unidos y en los vnealles de los rios Ohio y Misisipi pueden causar neumonía. 

Factores de riesgo - Neumonía

Es posible que el riesgo de desarrollar neumonía aumente debido a la edad, el medioambiente, los hábitos de vida y otras afecciones médicas.

Edad

La neumonía puede afectar a personas de todas las edades. Sin embargo, existen dos grupos de edad que tienen un mayor riesgo de desarrollar neumonía y de tener una neumonía más grave.

  • Bebés y niños de 2 años o menos porque su sistema inmune aún se está desarrollando. El riesgo es mayor para los bebés prematuros.
  • Adultos mayores de 65 años o más porque su sistema inmune suele debilitarse a medida que envejecen. Los adultos mayores también tienen más probabilidades de tener otras afecciones de salud crónicas (a largo plazo) que aumentan el riesgo de neumonía.

Los bebés, los niños y los adultos mayores que no reciben las vacunas recomendadas para prevenir la neumonía tienen un riesgo aún mayor.

Medioambiente o profesión

La mayoria de las personas desarrollan neumonía cuando contraen una infección de otra persona en su comunidad. La probabilidad de desarrollar neumonía es mayor si vive o pasaa mucho tiempo en un lugar lleno de gente, como un cuartel militar, una prisión, un refugio para personas sin hogar o un hogar de ancianos. 

El riesgo también es mayor si respira con frecuencia la contaminación del aire o los gases tóxicos.

Algunos gérmenes que causan neumonía pueden infectar a las aves y a otros animales. Es más probable que una persona esté en contacto con estos gérmenes si trabaja en un centro de procesamiento de pollo o de pavo, una tienda de mascotas o una clínica veterinaria.

Hábitos de estilo de vida

  • Fumar cigarrillos puede reducir la capacidad de eliminar la mucosidad de las vías respiratorias.
  • Consumir drogas o alcohol puede debilitar su sistema inmune. También es más probable que, por accidente, inhale saliva o vómito en la tráquea si está sedado o inconsciente a causa de una sobredosis.

Otras afecciones médicas

Puede tener un mayor riesgo de desarrollar neumonía si tiene alguna de las siguientes afecciones médicas.

  • Trastornos cerebrales como un derrame cerebral (en inglés), una lesión en la cabeza, demencia o enfermedad de Parkinson. Estas afecciones pueden afectar la capacidad para toser o tragar. Esto puede hacer que la comida, la bebida, el vómito o la saliva baje por la tráquea en lugar de por el esófago y llegue a los pulmones.
  • Afecciones que debilitan el sistema inmune como el embarazo, el VIH/SIDA o un trasplante de órganos o de médula ósea (en inglés). La quimioterapia, que se usa para tratar el cáncer y el uso prolongado de medicinas esteroides también pueden debilitar su sistema inmune.
  • Enfermedades críticas que requieren hospitalización. Recibir tratamiento en una unidad de cuidados intensivos de un hospital aumenta el riesgo de neumonía adquirida en el hospital. El riesgo aumenta si la persona no se puede mover mucho, si está sedada o inconsciente. El uso de un respirador (en inglés) aumenta el riesgo de un tipo de neumonía llamada neumonía asociada a la ventilación mecánica.
  • Enfermedades pulmonares como asma, bronquiectasia (en inglés), fibrosis quística (en inglés) o EPOC.
  • Otras afecciones graves como desnutrición, diabetes, insuficiencia cardíaca (en inglés), Anemia de células falciformes o enfermedad hepática o renal.

Detección y prevención - Neumonía

La neumonía puede ser una enfermedad muy grave e incluso potencialmente mortal. Las vacunas pueden ayudar a prevenir algunos tipos de neumonía. Una buena higiene (lavarse las manos con frecuencia), dejar de fumar y mantener el sistema inmune fortalecido mediante actividades físicas regulares y una alimentación saludable son otras formas de reducir el riesgo de desarrollar neumonía.

Vacunas

Las vacunas pueden ayudar a prevenir la neumonía causada por la bacteria neumococo o el virus de la gripe. Las vacunas no pueden prevenir todos los casos de neumonía. Sin embargo, en comparación con las personas que no se vacunan, las que están vacunadas y aún así contraen neumonía tienden a tener:

  • menos complicaciones graves;
  • infecciones más leves;
  • una neumonía de corta duración.

Las vacunas contra el neumococo

Hay dos vacunas disponibles para prevenir las infecciones causadas por la bacteria neumococo, el tipo más común de bacteria que causa neumonía. Las vacunas contra el neumococo son de especial importancia para las personas que tienen un mayor riesgo de desarrollar neumonía, incluidos:

  • adultos de 65 años o más;
  • niños de 2 años o menos;
  • personas que padecen enfermedades crónicas (continuas), problemas de salud graves a largo plazo o sistemas inmunes débiles. Esto puede incluir a las personas que tienen cáncer, VIH, asma, anemia de células falciformes o, bazos dañados o extirpados.
  • personas que fuman.

Para obtener más información, visite las páginas de los CDC sobre Vacuna neumocócica (en inglés) y Vacuna neumocócica: Resumen de a quién y cuándo vacunar (en inglés).

La vacuna contra la gripe (influenza)

La vacuna anual contra la gripe puede ayudar a prevenir la neumonía causada por la gripe. La vacuna contra la gripe se suele administrar de septiembre a octubre, antes de que comience la temporada de gripe.

Para obtener más información sobre la vacuna contra la gripe, visite las páginas web de los CDC: Vacuna contra la influenza (gripe) estacional (en inglés) y Quién necesita la vacuna contra la gripe y cuándo (en inglés).

La vacuna contra la Hib

La Haemophilus influenzae tipo b (Hib) es un tipo de bacteria que puede causar neumonía y meningitis. En Estados Unidos, se recomienda que todos los niños menores de 5 años reciban la vacuna contra la Hib. A menudo, la vacuna se administra a los bebés a partir de los 2 meses.

Para obtener más información sobre la vacuna contra la Hib, visite el sitio web de los CDC: Vacuna contra la Hib (en inglés).

Otras formas de prevenir la neumonía

Puede tomar las siguientes medidas para ayudar a prevenir la neumonía:

  • Lavarse las manos con agua y jabón o con desinfectantes para manos a base de alcohol para matar los gérmenes.
  • No fumar. Fumar impide que los pulmones se filtren de forma adecuada y defiendan el cuerpo contra los gérmenes. Para obtener más información sobre cómo dejar de fumar, visite las páginas: Fumar y su corazón (en inglés) y Guía para un corazón saludable (en inglés). Estos recursos incluyen información básica sobre cómo dejar de fumar. Para obtener ayuda y apoyo de manera gratuita, puede llamar a la línea para dejar de fumar del Instituto Nacional del Cáncer al 1-877-44U-QUIT (1-877-448-7848).
  • Mantener el sistema inmune fortalecido. Hacer mucha actividad física y seguir un plan de alimentación saludable. Lea más sobre Vida saludable para el corazón.
  • Si tiene problemas para tragar, ingiera porciones más pequeñas de alimentos densos y duerma con la cabecera de la cama levantada. Estos pasos pueden ayudar a evitar que ingresen alimentos, bebidas o saliva a los pulmones.
  • Si tiene una cirugía programada, su médico puede recomendarle no comer durante 8 horas o no beber líquidos durante 2 horas antes de la cirugía. Esto puede ayudar a evitar que los alimentos o las bebidas ingresen en sus vías respiratorias cuando está sedado.
  • Si su sistema inmune está deteriorado o debilitado, su médico puede recomendarle que tome antibióticos para evitar que las bacterias crezcan en sus pulmones.

Signos, síntomas y complicaciones - Neumonía

Los signos y los síntomas de una neumonía pueden ser leves o graves. Los niños pequeños, los adultos mayores y las personas que tienen afecciones de salud graves corren el riesgo de desarrollar una neumonía más grave o complicaciones que pueden resultar mortales.

Signos y síntomas

Los signos y los síntomas de una neumonía pueden incluir:

  • dolor en el pecho o dolor al respirar o toser;
  • escalofríos;
  • tos con o sin mucosidad;
  • fiebre;
  • niveles bajos de oxígeno en sangre, medidos con un oxímetro de pulso;
  • dificultad para respirar.

También puede tener otros síntomas como dolor de cabeza, dolor muscular, fatiga (cansancio extremo), náuseas (malestar estomacal), vómitos y diarrea.

Es posible que los adultos mayores y las personas que tienen enfermedades graves o sistemas inmunes debilitados no presenten los síntomas típicos. Pueden tener una temperatura más baja de lo normal en lugar de fiebre. Los adultos mayores que tienen neumonía pueden sentirse débiles o confundidos de repente.

A veces, los bebés tampoco presentan los síntomas típicos. Pueden vomitar, tener fiebre, tos o parecer inquietos o cansados y sin energía. Los bebés también pueden mostrar los siguientes signos de problemas respiratorios:

  • tono azulado en la piel y los labios;
  • gruñidos;
  • tirar hacia adentro los músculos entre las costillas al respirar;
  • respiración rápida;
  • ensanchamiento de las fosas nasales con cada respiración.

Complicaciones

A menudo, se puede tratar con éxito a las personas que tienen neumonía y no tienen complicaciones. Las complicaciones de la neumonía son más comunes en niños, adultos mayores y personas con otras enfermedades graves.

Este video describe las complicaciones que pueden ocurrir a causa de la neumonía. Lea a continuación para conocer una lista más completa de posibles complicaciones. Medical Animation Copyright © 2020 Nucleus Medical Media Inc. All rights reserved.

Las complicaciones de la neumonía que pueden ser potencialmente mortales incluyen:

  • Dificultad respiratoria aguda (SDRA) (en inglés) y fallo respiratorio (en inglés): complicaciones comunes de la neumonía grave.
  • Daño renal, hepático y cardiaco: ocurre cuando estos órganos no reciben el oxígeno suficiente para funcionar de forma correcta o cuando su sistema inmune responde de forma negativa a la infección.
  • Neumonía necrotizante: afección que se desarrolla cuando la infección hace que el tejido pulmonar muera y forme abscesos pulmonares (bolsas de tejido llenas de pus). También hace que la neumonía sea más difícil de tratar. Es posible que se necesite cirugía o drenaje con una aguja para eliminar el pus.
  • Trastornos pleurales (en inglés): Los tejidos que cubren la parte externa de los pulmones se pueden inflamar y la cavidad torácica alrededor de los pulmones se puede llenar de líquido y pus.
  • Sepsis: ocurre cuando las bacterias de los pulmones ingresan a la sangre y causan inflamación en todo el cuerpo.

Diagnóstico - Neumonía

El médico puede diagnosticarle neumonía con base en su historial médico, un examen físico y los resultados de pruebas. A veces, es difícil diagnosticar la neumonía porque los síntomas pueden ser los mismos que los de un resfriado o una gripe. Es posible que no se dé cuenta de que su afección es más grave hasta que dure más tiempo que estas otras afecciones. 

Historial médico y examen físico

El médico le preguntará acerca de los signos y síntomas y cuándo comenzaron. El médico también le preguntará si tiene algún factor de riesgo de la neumonía. Es posible que el médico también le pregunte sobre: 

  • su exposición a personas enfermas en el hogar, la escuela, el trabajo o en un hospital;
  • sus vacunas contra la gripe o la neumonía;
  • las medicinas que toma;
  • sus afecciones médicas pasadas y actuales y si alguna ha empeorado recientemente;
  • sus viajes recientes;
  • su exposición a aves y otros animales;
  • si fuma.

Durante el examen físico, el médico controlará su temperatura y escuchará sus pulmones con un estetoscopio.

Pruebas de diagnóstico y procedimientos

Si el médico cree que tiene neumonía, es posible que le realice una o más de las siguientes pruebas.

  • Una radiografía de tórax para buscar una inflamación en los pulmones. A menudo, la radiografía de tórax se usa para diagnosticar la neumonía.
  • Un análisis de sangre (en inglés), como un hemograma completo (CBC, por sus siglas en inglés) para ver si su sistema inmune está combatiendo una infección.
  • Una oximetría de pulso para medir la cantidad de oxígeno en la sangre. La neumonía puede impedir que los pulmones transporten suficiente oxígeno a la sangre. Para medir estos niveles, un sensor pequeño llamado oxímetro de pulso se conecta a su dedo u oído.

Si está hospitalizado, tiene síntomas graves, es un adulto mayor o tiene otros problemas de salud, el médico puede realizar otras pruebas para diagnosticar la neumonía.

  • Prueba de gases en la sangre: Si está muy enfermo, es posible que el médico necesite medir sus niveles de oxígeno en la sangre mediante una muestra de sangre de una arteria, que se extrae, por lo general, de la muñeca. Esto se llama prueba de gases en sangre arterial.
  • Prueba de esputo: El médico puede analizar una muestra de esputo (saliva) o mucosidad de la tos para averiguar qué gérmenes causan la neumonía.
  • Cultivo de sangre: Esta prueba puede identificar el germen que causa la neumonía y también mostrar si una infección bacteriana se ha propagado a la sangre.
  • Prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés): Esta prueba analiza con rapidez una muestra de sangre o de esputo para encontrar el ADN de los gérmenes que causan la neumonía.
  • Broncoscopía: Si el tratamiento no funciona bien, el médico puede usar este procedimiento para observar el interior de sus vías respiratorias. Durante el procedimiento, el médico también puede recolectar muestras de tejido pulmonar y líquido de los pulmones para ayudar a encontrar la causa de la neumonía.
  • Tomografía computarizada (TC) de tórax: Esta prueba puede mostrar qué parte de los pulmones se ve afectada por la neumonía. También muestra si tiene complicaciones como abscesos pulmonares o trastornos pleurales. Una CT muestra más detalles que una radiografía de tórax.
  • Cultivo de líquido pleural: En este procedimiento, llamado toracocentesis (en inglés), el médico utiliza una aguja para tomar una muestra del líquido del espacio pleural entre los pulmones y la pared torácica. Luego, se analiza el líquido para detectar las bacterias.

Tratamiento - Neumonía

El tratamiento para la neumonía depende de los factores de riesgo y de la gravedad de la misma. Muchas personas que tienen neumonía reciben medicinas y se recuperan en casa. Es posible que deba recibir tratamiento en el hospital o en una unidad de cuidados intensivos (UCI) si la neumonía es grave.

Medicinas

El médico puede recetarle algunas de las siguientes medicinas para tratar la neumonía en el hogar o en el hospital, según su estado de salud.

Tratamiento en el hogar

Si la neumonía es leve, el médico puede recetarle medicinas o sugerir medicinas de venta libre para tratarla en casa.

  • Antibióticos para la neumonía bacteriana. La mayoría de las personas comienza a sentirse mejor después de uno a tres días de tratamiento con antibióticos. Sin embargo, debe tomar antibióticos según lo recetado por su médico. Si deja de tomarlos demasiado pronto, su neumonía puede regresar.
  • Medicina antiviral para la neumonía viral. Es posible que estas medicinas no sean eficaces contra algunos virus que causan neumonía.
  • Medicinas antimicóticas para la neumonía causada por hongos.
  • Medicinas de venta libre. El médico puede sugerirle medicinas de venta libre para tratar la fiebre y el dolor muscular o ayudarlo a respirar mejor. Hable con su médico antes de tomar medicinas para la tos o el resfriado.

Tratamiento en el hospital

Si la neumonía es grave, es posible que reciba tratamiento en un hospital para que le administren antibióticos y líquidos a través de una línea intravenosa (IV) que se inserta en la vena, y para que reciba oxigenoterapia para aumentar la cantidad de oxígeno en la sangre. Si la neumonía es muy grave, es posible que sea necesario conectarlo a un ventilador (en inglés).

Procedimientos

Es posible que su equipo de atención médica deba realizar un procedimiento o una cirugía para extirpar partes del pulmón que estén gravemente infectadas o dañadas. Esto puede ayudarlo a recuperarse y puede evitar que la neumonía regrese.

Recuperación de la neumonía - Neumonía

Si se le diagnostica neumonía, es importante seguir el plan de tratamiento, tomar medidas para ayudar a que su cuerpo se recupere, controlar la afección y tomar medidas para evitar la propagación de la infección a otras personas.

La recuperación de la neumonía puede tomar tiempo. Algunas personas se sienten mejor y pueden volver a sus rutinas normales en una o dos semanas. A otros puede tomarles un mes o más. La mayoría de las personas continúan sintiéndose cansadas durante aproximadamente un mes. Hable con su médico acerca de cuándo puede volver a realizar sus actividades normales. Mire el video a continuación para obtener información sobre cómo manejar la recuperación en casa.

Este video muestra qué esperar mientras se recupera de la neumonía y cómo puede mejorar su recuperación. Medical Animation Copyright © 2020 Nucleus Medical Media Inc. All rights reserved.

Siga su plan de tratamiento

Es importante que tome todas sus medicinas según lo recetado por su médico. Si está tomando antibióticos, continúe tomando la medicina hasta que se acabe. Es posible que comience a sentirse mejor antes de terminar la medicina, pero debe continuar tomándola. Si deja de tomarla demasiado pronto, la infección bacteriana y la neumonía pueden regresar. También se puede volver resistente al antibiótico, lo que dificulta el tratamiento. 

Tome medidas para ayudar a que su cuerpo se recupere

Los siguientes pasos pueden ayudar a que su cuerpo se recupere de la neumonía.

  • Elija alimentos saludables para el corazón, ya que una buena nutrición ayudará a que su cuerpo se recupere.
  • Tome mucho líquido para mantenerse hidratado.
  • No beba alcohol ni use drogas ilegales. El alcohol y las drogas ilegales debilitan su sistema inmune y pueden aumentar el riesgo de complicaciones por neumonía.
  • No fume y evite el humo ambiental del tabaco. Respirar humo puede empeorar su neumonía. Visite Fumar y su corazón (en inglés) y Guía para un corazón saludable (en inglés). Para obtener ayuda de manera gratuita para dejar de fumar, puede llamar a la línea para dejar de fumar del Instituto Nacional del Cáncer al 1-877-44U-QUIT (1-877-448-7848).
  • Duerma lo suficiente. Dormir lo suficiente puede ayudar a su cuerpo a descansar y mejorar la respuesta de su sistema inmune. Para obtener más información sobre el sueño, visite nuestro tema de salud: Cómo funciona el sueño.
  • Realice actividades físicas ligeras. Moverse puede ayudarlo a recuperar fuerzas y mejorar su recuperación. Sin embargo, es posible que aún sienta dificultad para respirar y las actividades muy extenuantes pueden causarle mareos. Hable con su médico sobre la cantidad de actividad adecuada para usted.
  • Siéntese derecho para que se sienta más cómodo y respire mejor.
  • Respire profundamente un par de veces al día.

Controlar su afección

Pregúntele a su médico cuándo debe programar una cita de seguimiento. Si sus síntomas no han mejorado, el médico puede usar una radiografía de tórax para ayudar a diagnosticar otras afecciones que puedan causar sus síntomas.

El médico puede sugerir rehabilitación pulmonar para ayudarlo a respirar mejor a medida que sus pulmones se recuperan. También puede necesitar terapia física para ayudarlo a recuperar su fuerza. La actividad física puede ayudar a mejorar la recuperación.

La neumonía puede tener efectos a largo plazo como depresión y empeoramiento de las enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos. Llame al médico si presenta estas afecciones, si los síntomas empeoran de forma repentina o si tiene problemas para respirar o hablar.

Tome medidas para protegerse y proteger a los demás

Los siguientes pasos pueden ayudarlo a prevenir la transmisión de la infección a otras personas a su alrededor.

  • Cubra su nariz y boca al toser o estornudar.
  • Deshágase de los pañuelos usados de inmediato.
  • Limite el contacto con familiares y amigos.
  • Lávese las manos con frecuencia, sobre todo después de toser y estornudar.

Algunas personas contraen neumonía una y otra vez. Informe a su médico si esto sucede. Regrese a Prevención para encontrar más estrategias para ayudarlo a prevenir la neumonía.

Participe en ensayos clínicos de NHLBI

Dirigimos o patrocinamos muchos estudios sobre la neumonía. Compruebe si usted o alguien que conoce son elegibles para participar en nuestros ensayos clínicos y estudios observacionales. 

 

¿Usted o un ser querido tiene neumonía?

Este estudio probará si la combinación de dos medicinas para reducir la inflamación de las vías respiratorias y mantenerlas abiertas puede ayudar a prevenir la insuficiencia respiratoria en personas que tienen neumonía. Para participar en este estudio, debe tener al menos 18 años y tener una neumonía grave con niveles bajos de oxígeno en la sangre. Este estudio se realiza en Scottsdale y Tucson (Arizona), Palo Alto (California), Gainesville y Jacksonville (Florida), Baltimore (Maryland) Rochester (Minnesota), Nueva York (Nueva York), Durham (Carolina del Norte) y Filadelfia (Pensilvania). (en inglés)

https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT04193878 (en inglés)

¿A menudo cocina dentro de la casa con una estufa de leña o de carbón?

Cocinar dentro en la casa en una estufa que funciona con leña, carbón u otros biocombustibles provoca contaminación del aire que puede aumentar el riesgo de neumonía. Este estudio probará si el uso de gas de petróleo licuado en lugar de biocombustibles puede reducir la contaminación del aire dentro de la casa y sus complicaciones en mujeres y niños. Para participar en este estudio, debe estar embarazada o ser una mujer de entre 40 y 80 años que conviva con una pariente embarazada más joven y debe utilizar, sobre todo, biocombustibles para cocinar dentro de la casa. Este estudio se realiza en Guatemala, India, Perú y Ruanda.

https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT02944682 (en inglés)

Más información

Encuentre información adicional sobre la neumonía en los siguientes recursos.

Recursos del NHLBI
- Neumonía

Recursos no pertenecientes al NHLBI
- Neumonía

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