Enfermedad coronaria

¿Qué es la Eenfermedad Coronaria?

La enfermedad coronaria, conocida también como enfermedad de las arterias coronarias, es una afección en la que la placa se deposita dentro de las arterias coronarias. Estas arterias suministran sangre rica en oxígeno al músculo cardíaco, que es el músculo del corazón.

La placa está formada por grasa, colesterol, calcio y otras sustancias que se encuentran en la sangre. Cuando la placa se deposita en las arterias produce una enfermedad llamada aterosclerosis. El depósito de placa se produce en el transcurso de muchos años.

Aterosclerosis

La figura A muestra una arteria normal con flujo normal de sangre. La ilustración del recuadro muestra un corte transversal de una arteria normal. La figura B muestra una arteria con depósito de placa. La ilustración del recuadro muestra un corte transversal de la arteria que se ha vuelto más estrecha por la acumulación de placa.
 

Con el tiempo, la placa endurece y estrecha las arterias coronarias, con lo cual se limita el flujo de sangre rica en oxígeno que llega al músculo cardíaco.

A la larga, una parte de la placa puede romperse. Al hacerlo, se puede formar un coágulo de sangre en la superficie de la placa. Si el coágulo crece lo suficiente, puede bloquear en su mayor parte o en su totalidad el flujo de sangre que pasa por la arteria coronaria.

Resumen general

Si el flujo de sangre rica en oxígeno que llega al músculo cardíaco está reducido o bloqueado, puede presentarse angina o un ataque cardíaco.

La angina es un dolor o molestia en el pecho. Se puede sentir como presión o como si algo apretara el pecho. El dolor también puede presentarse en los hombros, los brazos, el cuello, la mandíbula o la espalda. También se puede sentir como indigestión.

El ataque cardíaco se produce si el flujo de sangre rica en oxígeno que llega a una parte del músculo cardíaco se bloquea de repente. Si el flujo de sangre no se restablece rápidamente, esa parte del músculo cardíaco comienza a morir. Si el ataque cardíaco no recibe tratamiento rápido, puede causar problemas graves de salud e incluso la muerte.

Con el tiempo, la enfermedad coronaria puede debilitar el músculo cardíaco y conducir a insuficiencia cardíacaarritmias. La insuficiencia cardíaca es una enfermedad en la que el corazón no puede bombear suficiente sangre para atender las necesidades del organismo. Las arritmias son problemas de la velocidad o el ritmo de los latidos del corazón.

Pronóstico

Los cambios en el estilo de vida, los medicamentos y las intervenciones médicas pueden ayudar a prevenir o tratar la enfermedad coronaria. Estos tratamientos pueden reducir el riesgo de presentar problemas de salud relacionados con esta enfermedad. 

Otros nombres de la enfermedad coronaria
  • Aterosclerosis
  • Enfermedad de las arterias coronarias
  • Endurecimiento de las arterias
  • Cardiopatía coronaria
  • Enfermedad isquémica del corazón
  • Estrechamiento de las arterias
¿Cuáles son las causas de la enfermedad coronaria?

Algunas investigaciones indican que la enfermedad coronaria comienza cuando ciertos factores lesionan las capas internas de las arterias coronarias. Entre estos factores están:

Cuando hay lesiones, el organismo pone en marcha un proceso curativo. Este proceso curativo puede hacer que la placa se deposite en el lugar en que las arterias se lesionaron.

El depósito de placa en las arterias coronarias puede comenzar en la niñez. Con el tiempo, la placa puede estrechar o bloquear completamente algunas de las arterias coronarias. Esto reduce el flujo de sangre rica en oxígeno que llega al músculo cardíaco.

A la larga, una parte de la placa se puede romper. Si eso sucede, unos fragmentos de células llamados plaquetas se adhieren al lugar de la lesión y se agrupan para formar coágulos de sangre. Los coágulos de sangre estrechan las arterias aún más y empeoran la angina o causan un ataque cardíaco.

¿Quiénes corren el riesgo de tener la enfermedad coronaria?

La enfermedad coronaria es una de las causas principales de muerte para hombres y mujeres en los Estados Unidos. Cada año, cerca de 370,000 estadounidenses mueren a causa de la enfermedad coronaria.

Ciertas características, enfermedades o hábitos —que se conocen como factores de riesgo— pueden elevar el riesgo de sufrir la enfermedad coronaria. Cuantos más factores de riesgo se tengan, más probabilidades hay de sufrirla.

Muchos de los factores de riesgo se pueden controlar, con lo cual se previene o retrasa la aparición de la enfermedad coronaria.

Principales factores de riesgo

  • Las concentraciones poco saludables de colesterol en la sangre. Se incluyen las concentraciones altas de colesterol LDL (conocido también como "colesterol malo") y las concentraciones bajas de colesterol HDL (que también se llama "colesterol bueno").
  • La presión arterial alta. La presión arterial se considera alta si permanece en 140/90 mmHg o más con el paso del tiempo. Si se sufre de diabetes o de enfermedad renal crónica, la presión arterial alta se define como una presión de 130/80 mmHg o más ("mmHg" significa milímetros de mercurio y son las unidades en que se mide la presión arterial).
  • El hábito de fumar. El hábito de fumar puede lesionar y estrechar los vasos sanguíneos, conducir a concentraciones poco saludables de colesterol y subir la presión arterial. Además, puede limitar la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos del cuerpo.
  • La resistencia a la insulina. Esta situación se presenta si el organismo no puede usar su propia insulina adecuadamente. La insulina es una hormona que ayuda a transportar el azúcar de la sangre al interior de las células, en donde se usa como fuente de energía. La resistencia a la insulina puede causar diabetes.
  • La diabetes. En esta enfermedad las concentraciones de glucosa en la sangre son demasiado altas porque el organismo no produce suficiente insulina o no usa la insulina adecuadamente.
  • El sobrepeso y obesidad. Los términos "sobrepeso" y "obesidad" se refieren a un peso corporal superior al que se considera saludable para una estatura determinada.
  • El síndrome metabólico. Así se llama un grupo de factores de riesgo que elevan el riesgo de sufrir la enfermedad coronaria y otros problemas de salud, como la diabetes y los accidentes cerebrovasculares (derrames o ataques cerebrales).
  • La falta de actividad física. La falta de actividad física puede empeorar otros factores de riesgo de la enfermedad coronaria, como las concentraciones poco saludables de colesterol en la sangre, la presión arterial alta, la diabetes y el sobrepeso o la obesidad.
  • La alimentación poco saludable. Una alimentación poco saludable puede elevar el riesgo de la enfermedad coronaria. Las comidas ricas en grasas saturadas, grasas trans, colesterol, sodio (sal) y azúcar pueden empeorar otros factores de riesgo de la enfermedad.
  • La edad avanzada. Los factores genéticos o de estilo de vida causan que la placa se acumule en las arterias a medida que una persona envejece. En los hombres, el riesgo de enfermedad coronaria aumenta a partir de los 45 años de edad. En las mujeres, el riesgo de enfermedad coronaria aumenta a partir de los 55 años de edad. 
  • Los antecedentes familiares de enfermedad coronaria de aparición temprana son un factor de riesgo para esta enfermedad; específicamente si su padre o hermano es diagnosticado antes de los 55 años, o su madre o hermana es diagnosticada antes de los 65 años.

Aunque la edad y los antecedentes familiares de enfermedad coronaria precoz son factores de riesgo, eso no quiere decir que usted vaya a tener enfermedad coronaria si tiene uno o ambos factores de riesgo. El control de otros factores de riesgo puede a menudo disminuir la influencia genética y prevenir la enfermedad coronaria, incluso en personas de edad avanzada.

Nuevos factores de riesgo

Los científicos siguen estudiando otros posibles factores de riesgo de la enfermedad coronaria.

Las concentraciones altas de una proteína llamada proteína C reactiva (PCR) en la sangre pueden elevar el riesgo de sufrir la enfermedad coronaria y de tener un ataque cardíaco. Las concentraciones altas de proteína C reactiva indican que hay inflamación en el cuerpo.

La inflamación es la respuesta del organismo frente a una lesión o infección. La lesión de las paredes internas de las arterias puede desencadenar el proceso de inflamación y contribuir al crecimiento de la placa.

Se están realizando investigaciones para averiguar si al reducir la inflamación y disminuir las concentraciones de proteína C reactiva se puede también disminuir el riesgo de presentar enfermedad coronaria y de sufrir un ataque cardíaco.

Las concentraciones altas en la sangre de unas grasas llamadas triglicéridos también pueden elevar el riesgo de la enfermedad coronaria, especialmente en las mujeres.

Otros riesgos relacionados con la enfermedad coronaria

Otras afecciones y factores también pueden contribuir a la enfermedad coronaria. Entre ellos están:

  • Apnea del sueño. La apnea del sueño es una enfermedad común en la que la persona hace una o más pausas en la respiración o respira de manera superficial durante el sueño. Sin tratamiento, la apnea del sueño puede elevar el riesgo de sufrir presión arterial alta, diabetes e incluso un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.
  • Estrés. Se ha demostrado en investigaciones que de los factores que pueden provocar un ataque cardíaco el que más se menciona es un acontecimiento que cause alteración emocional, especialmente si se trata de uno que implique ira.
  • Alcohol. Beber en exceso puede lesionar el músculo cardíaco y empeorar otros factores de riesgo de la enfermedad coronaria. Los hombres no deben tomar más de dos bebidas alcohólicas al día. Las mujeres no deben tomar más de una bebida alcohólica al día.
  • Preeclampsia. Este problema de salud puede presentarse durante el embarazo. Los dos signos principales de la preeclampsia son la elevación de la presión arterial y el exceso de proteínas en la orina. La preeclampsia se asocia con un mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón, entre ellas enfermedad coronaria, ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca y presión arterial alta en el transcurso de la vida.

Si desea información más detallada, consulte el artículo "Coronary Heart Disease Risk Factors" (en inglés solamente) en los Temas de salud.

¿Cómo se puede prevenir o retrasar la enfermedad coronaria?

Usted puede prevenir y controlar la enfermedad coronaria al tomar acción para controlar sus factores de riesgo a través de cambios para lograr un estilo de vida saludable para el corazón y medicamentos. Algunos ejemplos de factores de riesgo que usted puede controlar incluyen niveles altos de colesterol en la sangre, presión arterial alta y el sobrepeso y la obesidad. Solo unos pocos factores de riesgo —como la edad, el sexo y los antecedentes familiares— no se pueden controlar.

Su riesgo de tener enfermedad coronaria aumenta según el número de factores de riesgo que tenga. Para disminuir el riesgo de tener enfermedad coronaria y de un ataque al corazón, trate de controlar cada uno de sus factores de riesgo adoptando los siguientes estilos de vida saludables para el corazón:

Conozca si en su familia hay antecedentes de problemas de salud relacionados con la enfermedad coronaria. Si usted o alguien de su familia tiene enfermedad coronaria, asegúrese de decirle a su médico. Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes, usted también podría necesitar medicamentos para controlar sus factores de riesgo para la enfermedad coronaria.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la enfermedad coronaria?

Un síntoma frecuente de la enfermedad coronaria es la angina. La angina es un dolor o molestia en el pecho que se presenta cuando una parte del músculo cardíaco no recibe suficiente sangre rica en oxígeno.

La angina se puede sentir como presión o como algo que aprieta el pecho. También puede sentirse en los hombros, los brazos, el cuello, la mandíbula o la espalda. El dolor de la angina puede incluso sentirse como indigestión. Tiende a empeorar con la actividad y desaparece al descansar. El estrés emocional también puede desencadenar el dolor.

Otro síntoma frecuente de la enfermedad coronaria es la dificultad para respirar. Este síntoma se presenta si la enfermedad causa insuficiencia cardíaca. El corazón de una persona con insuficiencia cardíaca no puede bombear suficiente sangre para atender las necesidades del cuerpo. Entonces en los pulmones se acumula líquido que dificulta la respiración.

La intensidad de estos síntomas varía. Los síntomas pueden volverse más intensos a medida que la placa sigue estrechando las arterias coronarias.

Signos y síntomas de problemas del corazón relacionados con la enfermedad coronaria

Algunas personas que tienen enfermedad coronaria no presentan signos ni síntomas. Esto se conoce como enfermedad coronaria asintomática. Es posible que no se diagnostique hasta que la persona muestre signos y síntomas de ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca o arritmia (latidos irregulares).

Ataque cardíaco

El ataque cardíaco se produce si se obstruye de repente el flujo de sangre rica en oxígeno que llega a una sección del músculo cardíaco. Esto puede suceder si una zona de placa de una arteria coronaria se rompe.

Unos fragmentos de células de la sangre llamados plaquetas se adhieren al lugar de la lesión y pueden agruparse para formar coágulos de sangre. Si un coágulo crece lo suficiente, puede bloquear en su mayor parte o en su totalidad el flujo de sangre que pasa por la arteria.

Si el bloqueo no se elimina rápidamente, la parte del músculo cardíaco alimentada por la arteria comienza a morir. El tejido cardíaco sano es remplazado por una cicatriz. Es posible que la lesión del corazón no sea obvia o que cause problemas graves o de larga duración.

Corazón con daño del músculo y con una arteria bloqueada

La figura A muestra un corazón con músculo cardíaco muerto a causa de un ataque cardíaco. La figura B es un corte transversal de una arteria coronaria con depósito de placa y un coágulo de sangre.

El síntoma más frecuente del ataque cardíaco consiste en dolor o molestias en el pecho. La mayoría de los ataques cardíacos se presentan con molestias en el centro o el lado izquierdo del pecho, que a menudo duran más de unos pocos minutos o desaparecen y vuelven a aparecer.

Las molestias pueden sentirse como presión incómoda, opresión, sensación de plenitud o dolor. Pueden ser leves o intensas. A veces el dolor de un ataque cardíaco puede parecerse a la indigestión o a la acidez estomacal.

Los síntomas de la angina pueden parecerse a los de un ataque cardíaco. Por lo general, el dolor de la angina dura solo unos minutos y desaparece al descansar.

El dolor o las molestias en el pecho que no desaparecen o que tienen características distintas de las habituales (por ejemplo, que ocurren con más frecuencia o se presentan durante el descanso) pueden ser signos de un ataque cardíaco. Si usted no sabe si el dolor en el pecho se debe a la angina o a un ataque cardíaco, llame al 9-1-1.

Todo dolor en el pecho debe consultarse con un médico.

Otros signos y síntomas comunes del ataque cardíaco son:

  • Molestias en la parte superior del cuerpo (en un brazo o en ambos, en la espalda, el cuello, la mandíbula o la parte superior del estómago).
  • Dificultad para respirar, que puede suceder al tiempo con las molestias del pecho o antes de éstas.
  • Náuseas (ganas de vomitar), vómito, mareo, desmayo o sudor frío.
  • Problemas para dormir, agotamiento (cansancio) o falta de energía.

Si desea más información, consulte el artículo titulado "Ataque cardíaco" de los Temas de salud.

Insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad en la que el corazón no puede bombear suficiente sangre para atender las necesidades del cuerpo. No significa que el corazón se haya detenido o vaya a dejar de funcionar.

Los signos y síntomas más comunes de la insuficiencia cardíaca son la dificultad para respirar, el agotamiento y la hinchazón de los tobillos, los pies, las piernas, el estómago y las venas del cuello.

Todos estos síntomas son el resultado de la acumulación de líquidos en el cuerpo. Cuando los síntomas comienzan usted puede sentirse cansado y con dificultad para respirar después de realizar esfuerzos físicos corrientes, como subir escaleras.

Si desea más información, consulte el artículo titulado "Heart Failure" (en inglés solamente) de los Temas de salud.

Arritmia

Las arritmias son problemas de la velocidad o el ritmo de los latidos del corazón. Cuando una persona tiene una arritmia puede notar que el corazón se salta latidos o late demasiado rápido.

Algunas personas describen las arritmias como una sensación de aleteo en el pecho. Estas sensaciones se llaman palpitaciones.

Algunas arritmias pueden hacer que el corazón deje de latir de repente. Esto se conoce como paro cardíaco súbito. Por lo general, el paro cardíaco súbito causa la muerte si no hace tratamiento en cuestión de minutos.

Si desea más información, consulte el artículo "Arritmias" de los Temas de salud.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad coronaria?

El médico diagnostica la enfermedad coronaria con base en los antecedentes médicos y familiares del paciente, sus factores de riesgo, el examen médico y los resultados de la exploración física y de ciertas pruebas y procedimientos.

Ninguna prueba por sí sola puede diagnosticar la enfermedad coronaria. Si el médico cree que usted sufre esta enfermedad, probablemente le recomiende hacerse una o más de las siguientes pruebas.

Electrocardiograma (ECG)

El electrocardiograma es una prueba sencilla e indolora que detecta y registra la actividad eléctrica del corazón. Muestra qué tan rápido está latiendo el corazón y con qué ritmo (uniforme o irregular). También muestra la potencia y sincronización de los impulsos eléctricos a medida que pasan por cada parte del corazón.

El electrocardiograma puede mostrar signos de los daños que ha sufrido el corazón por la enfermedad coronaria y mostrar indicios de ataques cardíacos anteriores o actuales.

Prueba de esfuerzo

Durante la prueba de esfuerzo usted hará ejercicio para que el corazón trabaje mucho y lata rápidamente mientras se realizan unas pruebas cardíacas. Si usted no puede hacer ejercicio se le darán medicinas para acelerar la frecuencia cardíaca.

Cuando el corazón late rápidamente y trabaja mucho, necesita más sangre y oxígeno. Las arterias que se han estrechado por la placa no pueden suministrar suficiente sangre rica en oxígeno para atender las necesidades del corazón.

La prueba de esfuerzo puede mostrar posibles signos y síntomas de la enfermedad coronaria, como:

  • Alteraciones anormales de la frecuencia cardíaca o de la presión arterial
  • Dificultad para respirar o dolor en el pecho
  • Alteraciones anormales del ritmo cardíaco o de la actividad eléctrica del corazón

Si usted no puede hacer ejercicio durante todo el tiempo que se considera normal para las personas de su edad, quizá su corazón no esté recibiendo suficiente sangre rica en oxígeno. Sin embargo, otros factores también pueden impedirle hacer ejercicio por el tiempo suficiente (por ejemplo, las enfermedades de los pulmones, la anemia o el mal estado físico).

En algunas pruebas de esfuerzo se toman imágenes del corazón cuando usted está haciendo ejercicio y cuando está descansando. Estas pruebas de esfuerzo con imágenes pueden mostrar cómo circula la sangre en el corazón y cómo la bombea el corazón al latir.

Ecocardiografía

En la ecocardiografía se usan ondas sonoras para crear una imagen en movimiento del corazón. La prueba proporciona información sobre el tamaño y la forma del corazón y sobre cómo están funcionando las cámaras y las válvulas del corazón.

También puede identificar zonas de mala circulación en el corazón, zonas del músculo cardíaco que no se estén contrayendo normalmente y lesiones anteriores del músculo cardíaco causadas por mala circulación.

Radiografía de tórax

La radiografía de tórax es una imagen de los órganos y estructuras que se encuentran dentro del pecho, como el corazón, los pulmones y los vasos sanguíneos.

La radiografía de tórax puede revelar signos de insuficiencia cardíaca, de trastornos pulmonares y de otras causas de síntomas que no se deben a la enfermedad coronaria.

Pruebas de sangre

En las pruebas de sangre se determinan las concentraciones de ciertas grasas y del colesterol, el azúcar y las proteínas que hay en la sangre. Las concentraciones anormales pueden indicar que usted corre el riesgo de sufrir la enfermedad coronaria.

Angiografía coronaria y cateterismo cardíaco

El médico puede recomendarle que se haga una angiografía coronaria si otras pruebas o factores muestran que es probable que usted sufra enfermedad coronaria. En esta prueba se usa un medio de contraste y unos rayos X especiales para mostrar el interior de las arterias coronarias.

Para que el medio de contraste llegue al interior de las arterias coronarias el médico usa un procedimiento llamado cateterismo cardíaco.

Un tubito largo, delgado y flexible llamado catéter se inserta en un vaso sanguíneo del brazo, la ingle (la parte superior del muslo, cerca de la entrepierna) o el cuello. El tubo se hace pasar hasta las arterias coronarias y luego se deja salir el medio de contraste a la sangre.

Mientras el medio de contraste fluye por las arterias coronarias se toman radiografías especiales. El medio de contraste le permite al médico estudiar la circulación de la sangre a través del corazón y de los vasos sanguíneos.

El cateterismo cardíaco se realiza casi siempre en un hospital. El paciente está despierto durante el procedimiento. Por lo general, el procedimiento es indoloro o duele poco, pero se puede sentir algo de dolor en el vaso sanguíneo en el que el médico inserta el catéter.

¿Cómo se trata la enfermedad coronaria?

El tratamiento para la enfermedad coronaria incluye cambios para lograr un estilo de vida saludable para el corazón, medicamentos, intervenciones médicas o cirugía y rehabilitación cardíaca. Los objetivos del tratamiento pueden ser, entre otros:

  • Disminuir el riesgo de que se formen coágulos de sangre (los coágulos de sangre pueden causar un ataque al corazón)
  • Prevenir las complicaciones relacionadas con la enfermedad coronaria
  • Reducir los factores de riesgo con el fin de retrasar, detener o revertir la acumulación de placa
  • Aliviar los síntomas
  • Ensanchar las arterias obstruidas o hacer una derivación (bypass) para evitarlas

Cambios para lograr un estilo de vida saludable para el corazón

Si usted tiene enfermedad coronaria, su médico le puede recomendar que haga cambios en el estilo de vida que sean saludables para el corazón. Los cambios en el estilo de vida que benefician la salud del corazón incluyen:

Medicamentos

Algunas veces los cambios en el estilo de vida no son suficientes para controlar los niveles de colesterol. Por ejemplo, usted podría necesitar medicamentos llamados estatinas para controlar o bajar su colesterol. Al bajar sus niveles de colesterol, puede reducir las posibilidades de tener un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular. Por lo general, los médicos recetan estatinas a las personas que tienen:

  • Enfermedad coronaria, enfermedad arterial periférica, o que han tenido un accidente cerebrovascular
  • Diabetes
  • Niveles altos de colesterol LDL

Los médicos podrían hablar sobre la posibilidad de comenzar tratamiento con estatinas con las personas que tengan un riesgo alto de tener enfermedad del corazón o un accidente cerebrovascular.

Su médico también podría recetarle otros medicamentos para:

  • Disminuir la probabilidad de tener un ataque al corazón o morir de repente.
  • Bajar la presión arterial.
  • Prevenir la formación de coágulos, los que podrían llevar a tener un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular.
  • Prevenir o retrasar la necesidad de colocar un stent (endoprótesis vascular) o recibir una intervención coronaria percutánea, o tener cirugía, como una derivación cardíaca (también llamada bypass).
  • Reducir la carga de trabajo del corazón y aliviar los síntomas de la enfermedad coronaria.

Tome todos sus medicamentos regularmente, siguiendo las indicaciones de su médico. No cambie las dosis de su medicamento ni deje de tomar una dosis a menos que el médico se lo indique. Usted debe seguir un estilo de vida saludable para el corazón aun cuando esté tomando medicamentos para tratar la enfermedad coronaria.

Intervenciones médicas o cirugía

Usted podría necesitar una intervención médica o cirugía para tratar la enfermedad coronaria. La intervención coronaria percutánea y la cirugía de derivación cardíaca (bypass) son usadas para tratar arterias coronarias bloqueadas u obstruidas. Usted y su médico pueden determinar qué tratamiento es el mejor para usted.

Intervención coronaria percutánea

La intervención coronaria percutánea, comúnmente conocida como angioplastia, es una intervención no quirúrgica que se realiza para abrir las arterias coronarias que están obstruidas o que se han vuelto más estrechas. Un tubito delgado y flexible con un globo u otro dispositivo en su extremo se introduce a través de un vaso sanguíneo y se lleva hasta la arteria coronaria estrechada u obstruida. Una vez en el lugar, el globo se infla para comprimir la placa contra la pared de la arteria. Esto restablece el flujo de sangre a través de la arteria.

Durante la intervención, el médico podría colocar dentro de la arteria un pequeño tubo de malla llamado stent o endoprótesis vascular. El stent ayuda a prevenir que haya bloqueos u obstrucciones en la arteria meses o años después de la angioplastia. Lea más sobre esta intervención en nuestro Tema de salud Intervención coronaria percutánea.

Cirugía de derivación cardíaca

La derivación cardíaca es un tipo de cirugía en la que se usan arterias o venas de otras partes del cuerpo para crear un desvío (es decir, pasar alrededor) que evite las arterias coronarias que se han estrechado. La derivación cardíaca puede mejorar el flujo de sangre al corazón, aliviar el dolor de pecho y posiblemente prevenir un ataque al corazón.

Lea más sobre esta cirugía en nuestro Tema de salud “Coronary Artery Bypass Grafting” (disponible solo en inglés).

Rehabilitación cardíaca

Su médico puede recetarle rehabilitación cardíaca si tiene angina o luego de una cirugía de derivación cardíaca, una angioplastia o un ataque al corazón. Casi cualquier persona que tenga enfermedad coronaria puede beneficiarse de un programa de rehabilitación cardíaca. La rehabilitación cardíaca es un programa hecho bajo supervisión médica que puede ayudar a mejorar la salud y el bienestar de las personas que tienen problemas del corazón.

El equipo de rehabilitación cardíaca puede incluir médicos, enfermeras, especialistas en ejercicio, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, dietistas o nutricionistas y psicólogos u otros especialistas en salud mental.

La rehabilitación tiene dos partes:

  • Educación, consejería y adiestramiento. Esta parte de la rehabilitación le ayuda a entender su enfermedad cardíaca y a encontrar formas de reducir el riesgo de que presente problemas del corazón en el futuro. El equipo de rehabilitación le ayudará a aprender cómo controlar el estrés relacionado con la adaptación a un nuevo estilo de vida y a cómo lidiar con sus miedos sobre el futuro.
  • Entrenamiento con ejercicios. Esta parte le ayuda a aprender cómo ejercitarse sin riesgos para su salud, a fortalecer sus músculos y a mejorar su resistencia. Su plan de ejercicios será diseñado tomando en cuenta sus habilidades, necesidades e intereses.

Para conocer más sobre este tratamiento, visite “Cardiac Rehabilitation” (disponible solo en inglés).

Vivir con la enfermedad coronaria

La enfermedad coronaria puede causar complicaciones graves. Sin embargo, si usted sigue los consejos de su médico y adopta hábitos saludables, puede prevenir o disminuir el riesgo de:

  • Morir de repente por problemas del corazón
  • Tener un ataque cardíaco y sufrir una lesión permanente del músculo cardíaco
  • Sufrir una lesión del corazón por disminución del suministro de oxígeno
  • Tener arritmias (latidos irregulares)

Atención médica continua

Los cambios en el estilo de vida y las medicinas pueden controlar la enfermedad coronaria. Entre los cambios en el estilo de vida se cuentan consumir una alimentación saludable, realizar actividad física, mantenerse en un peso saludable, dejar de fumar y controlar el estrés.

Si desea más información sobre los cambios en el estilo de vida y las medicinas, consulte "¿Cómo se trata la enfemedad coronaria?".

Colabore con el médico para controlarse la presión arterial y las concentraciones de colesterol y azúcar en la sangre.

Una prueba de sangre llamada determinación de lipoproteínas se usa para medirle las concentraciones de colesterol y triglicéridos. La prueba de glucosa en ayunas determina su concentración de azúcar en la sangre y muestra si tiene diabetes o corre el riesgo de tenerla.

Estas pruebas muestran si sus factores de riesgo están controlados o si el médico debe hacer modificaciones del tratamiento para obtener mejores resultados.

Pregúntele a su médico con qué frecuencia debe ir a consulta o a hacerse pruebas de sangre. Entre una consulta y otra, llame al médico si presenta síntomas nuevos o si sus síntomas empeoran.

Signos de alerta del ataque cardíaco

La enfermedad coronaria eleva el riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Entérese de los signos y síntomas del ataque cardíaco y llame al 9-1-1 si tiene alguno de ellos:

  • Molestias o dolor en el pecho. Pueden consistir en presión que causa incomodidad, sensación de que algo aprieta el pecho, sensación de plenitud o dolor en el centro o la parte izquierda del pecho que puede ser leve o intensa. Estas molestias o dolor a menudo duran más de unos minutos o desaparecen y vuelven a aparecer.
  • Molestias en la parte superior del cuerpo (en un brazo o en ambos, en la espalda, el cuello, la mandíbula o la parte superior del estómago).
  • Dificultad para respirar, que puede presentarse con las molestias del pecho o antes.
  • Náuseas (ganas de vomitar), vómito, mareo o desmayo, y sudor frío.

Los síntomas pueden también abarcar problemas para dormir, agotamiento (cansancio) y falta de energía.

Los síntomas de la angina se parecen a los del ataque cardíaco. Por lo general, el dolor de la angina dura solo unos minutos y desaparece al descansar.

El dolor o las molestias en el pecho que no desaparecen o que no tienen las características habituales (por ejemplo, que se presentan con más frecuencia o durante el descanso) pueden ser signos de un ataque cardíaco. Si usted no sabe si el dolor que siente en el pecho es angina o un ataque cardíaco, llame al 9-1-1.

Cuénteles a las personas a las que ve con frecuencia que usted corre el riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Ellas pueden buscar ayuda médica de urgencia si usted se desmaya de repente o sufre un síncope, o si presenta otros síntomas graves.

Aspectos emocionales y apoyo

Tener enfermedad coronaria puede causar temor, ansiedad, depresión y estrés. Es posible que se preocupe por los problemas del corazón o por los cambios que tiene que hacer en su estilo de vida en beneficio de su salud.

Hable con el equipo de profesionales de salud que lo atiende acerca de cómo se siente. También puede ser útil consultar a un consejero profesional. Si está muy deprimido, el médico puede recomendarle medicinas u otros tratamientos que pueden mejorar su calidad de vida.

Integrarse a un grupo de apoyo puede ayudarle a adaptarse a vivir con la enfermedad coronaria. Usted podrá ver cómo manejan los síntomas otras personas que los tienen. Pregúntele a su médico acerca de grupos locales de apoyo o averigüe en un centro médico de la zona.

El apoyo de la familia y los amigos también puede ayudarle a aliviar el estrés y la ansiedad. Dígales a sus seres queridos cómo se siente y cómo pueden ayudarlo.

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