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¿Cómo se trata la presión arterial alta?

Con base en su diagnóstico, los proveedores de atención médica establecen planes de tratamiento para la presión arterial alta que incluyen cambios de por vida en el estilo de vida y medicamentos para controlar la presión arterial alta. Los cambios en el estilo de vida, como perder peso, pueden ser muy eficaces en el tratamiento de la presión arterial alta.

Planes de tratamiento

Los proveedores de atención médica trabajan con usted para elaborar un plan de tratamiento que dependerá de si le han diagnosticado hipertensión primaria o secundaria y de si se conoce o se sospecha la causa. Los planes de tratamiento pueden ir cambiando hasta que se logre controlar la presión arterial.

Si a usted le diagnosticaron con presión arterial alta secundaria, su proveedor de atención médica buscará cómo tratar la otra enfermedad o cambiar el medicamento que cree está causando la presión arterial alta.

Si la presión arterial alta persiste o se determina que el diagnóstico es presión arterial alta primaria, su plan de tratamiento incluirá cambios en su estilo de vida. Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes para controlar o bajar la presión arterial, el proveedor de atención médica puede cambiar o revisar su plan de tratamiento recentándole medicamentos para tratar la enfermedad. Los proveedores de atención médica les recetan los medicamentos a los niños y adolescentes en dosis especiales para que sean seguras y eficaces para ellos.

Si su proveedor de atención médica le receta medicamentos como parte de su plan de tratamiento, mantenga sus hábitos de vida saludables. La combinación de los medicamentos y hábitos de vida saludables le ayudará a controlar y reducir su presión arterial alta.

Algunas personas presentan presión arterial alta refractaria o descontrolada. Esto puede ocurrir cuando los medicamentos que están tomando no les funcionan bien o si algún otro trastorno médico les está causando la presión arterial descontrolada. Los proveedores de atención médica tratan la presión arterial alta refractaria o descontrolada con un plan de tratamiento intensivo que puede incluir un grupo diferente de medicamentos para la presión arterial u otros tratamientos especiales.

Para lograr el mejor control de su presión arterial, siga su plan de tratamiento y tome todos los medicamentos según le fueron recetados. Es importante que siga el plan de tratamiento que su proveedor de atención médica le ha recetado porque así puede evitar o retrasar las complicaciones que la presión arterial alta puede causar y reducir el riesgo de otros problemas relacionados.

Cambios saludables en el estilo de vida

Los buenos hábitos en el estilo de vida pueden ayudarle a controlar la presión arterial alta. Estos hábitos son, entre otros:

Para ayudar a que los cambios en el estilo de vida sean duraderos, trate de hacer un cambio a la vez. Añada un cambio nuevo cuando considere que ha adoptado con éxito los cambios anteriores. Cuando pone en práctica varios hábitos de vida saludables, tiene más probabilidad de bajar su presión arterial y mantener valores de presión arterial normales.

Comer saludablemente

Para ayudar a tratar la presión arterial alta, los proveedores de atención médica recomiendan limitar el sodio y la sal, aumentar el potasio y consumir alimentos que sean saludables para el corazón.

Limitar el sodio y la sal

Una dieta baja en sodio puede ayudarle a controlar su presión arterial. Trate de limitar la cantidad de sodio que consume. Esto significa escoger y preparar alimentos que sean bajos en sal y sodio. Trate de usar alimentos y condimentos con bajo sodio y "sin sal añadida" en la mesa o al cocinar. Las etiquetas de los alimentos le dicen lo que usted necesita saber para escoger alimentos bajos en sodio. Trate de consumir no más de 2,300 mg de sodio al día. Si tiene presión arterial alta, es posible que tenga que restringir aún más la cantidad de sodio que consume.

Si tiene presión arterial alta, el proveedor de atención médica puede recomendarle el plan de alimentación DASH. DASH son las siglas en inglés de Dietary Approaches to Stop Hypertension (es decir, enfoques dietéticos para detener la hipertensión). El plan de alimentación DASH se enfoca en las frutas, los vegetales, los granos integrales y otros alimentos que son saludables para el corazón y bajos en grasa, colesterol y sal.

El plan DASH es un buen plan de alimentación saludable para el corazón, incluso para aquellos que no tienen la presión arterial alta. Lea más sobre el plan de alimentación DASH (disponible solo en inglés).

Alimentación saludable para el corazón

Su proveedor de atención médica también puede recomendarle una alimentación saludable para el corazón, que debe incluir:

  • Granos integrales
  • Frutas, como manzanas, bananos, naranjas, peras y ciruelas pasas
  • Vegetales, como brócoli, repollo o col, y zanahorias
  • Legumbres, como frijoles, lentejas, garbanzos, judías o guisantes, y habas
  • Productos lácteos sin grasa o bajos en grasa, como leche descremada
  • Pescado rico en ácidos grasos omega-3, como salmón, atún y trucha, unas dos veces por semana

Al seguir una dieta saludable para el corazón, debe evitar consumir:

  • Mucha carne roja
  • Aceites de palma y de coco
  • Alimentos y bebidas altos en azúcar

En el Estudio de la Salud de la Comunidad Hispana/Estudio de los Latinos, patrocinado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI), que hizo un análisis de los hispanos que viven en los Estados Unidos, se encontró que los cubanos consumían más sodio y los mexicanos menos sodio que otros grupos hispanos que participaron en el estudio. Todos los hispanos deben seguir estas recomendaciones para comer saludablemente aun cuando preparan los platos tradicionales de sus países. Pruebe algunas de estas recetas latinas saludables para el corazón.

Hacer actividad física

La actividad física realizada regularmente puede bajar la presión arterial alta y reducir el riesgo de otros problemas de salud. Consulte con su médico antes de comenzar una nueva rutina de ejercicios. Pregúntele cuánto y qué tipo de actividad física puede realizar sin arriesgar su salud.

Todos debemos tratar de hacer ejercicio aeróbico de intensidad moderada por lo menos 2 horas y 30 minutos a la semana, o ejercicio aeróbico de intensidad vigorosa por 1 hora y 15 minutos a la semana. El ejercicio aeróbico es cualquier ejercicio que hace que el corazón lata más fuerte y en el que usted use más oxígeno de lo normal. Por ejemplo, caminar a paso ligero. Entre más activo sea, más beneficio recibirá. Haga ejercicio aeróbico por lo menos durante 10 minutos corridos, y repita esta rutina varias veces a la semana.

Lea más sobre el ejercicio:

Mantener un peso saludable

Mantener un peso saludable puede ayudarle a controlar la presión arterial alta y reducir el riesgo de que se presenten otros problemas de salud. Si tiene sobrepeso o está obeso, trate de adelgazar. Con solo perder de un 3 a un 5 por ciento de su peso puede reducir su riesgo de problemas de salud. Una mayor pérdida de peso puede mejorar los valores de la presión arterial, bajar el Colesterol LDL y aumentar el Colesterol HDL. Sin embargo, las investigaciones indican que independientemente de su peso, es importante controlar la presión arterial alta para mantener una buena salud.

Una medida útil del sobrepeso y la obesidad es el índice de masa corporal (IMC). El IMC mide su peso en relación con su estatura. Para calcular su IMC, visite la calculadora del IMC  en línea del NHLBI o consulte con su proveedor de atención médica.

Un IMC:

  • Por debajo de 18.5 es una señal de bajo peso.
  • Entre 18.5 y 24.9 es un rango saludable.
  • Entre 25.0 y 29.9 se considera sobrepeso.
  • De 30 o más se considera obesidad.

Un objetivo general es tratar de mantener un IMC por debajo de 25. El proveedor de atención médica puede ayudarle a establecer su meta ideal de IMC.

Medir la circunferencia de la cintura también ayuda a detectar posibles riesgos para la salud. Si la mayor parte de su grasa está alrededor de la cintura en lugar de las caderas, usted corre en un mayor riesgo de enfermedades del corazón y diabetes tipo 2. Este riesgo puede ser alto si el tamaño de la cintura es más de 35 pulgadas (88.9 cm) para las mujeres o más de 40 pulgadas (101.6 cm) para los hombres. Para aprender a medirse la cintura, visite “Assessing Your Weight and Health Risk” (disponible solo en inglés). Para más información sobre cómo perder peso o mantener su peso, visite “Aim for a Healthy Weight” (disponible solo en inglés).

Limitar el consumo de alcohol

Limite el consumo de bebidas alcohólicas. El exceso de alcohol aumentará su presión arterial y los niveles de triglicéridos, un tipo de grasa que se encuentra en la sangre. El alcohol también añade calorías adicionales, que pueden hacerle aumentar de peso.

Los hombres no deben tomar más de dos bebidas alcohólicas al día. Las mujeres no deben tomar más de una bebida alcohólica al día. Una bebida equivale a:

  • 12 onzas de cerveza
  • 5 onzas de vino
  • 1½ onzas de licor

Controlar el estrés

Aprender a controlar el estrés, relajarse y hacerle frente a los problemas puede mejorar su salud emocional y física y bajar su presión arterial alta. Las técnicas para controlar el estrés incluyen:

  • Mantenerse activo físicamente
  • Escuchar música o enfocarse en algo calmado o tranquilo
  • Hacer yoga o tai chi
  • Meditar

Medicamentos

Los medicamentos para la presión arterial funcionan de diferentes maneras para detener o retardar algunas de las funciones del cuerpo que causan la presión arterial alta. Los medicamentos para bajar la presión arterial incluyen:

  • Diuréticos: Eliminan el exceso de sodio del cuerpo, lo que reduce la cantidad de líquido en la sangre y ayuda a bajar la presión arterial. Los diuréticos a menudo se utilizan con otros medicamentos para la presión arterial alta, a veces combinados en una sola pastilla.
  • Betabloqueadores: Ayudan a que el corazón lata más lento y con menos fuerza. Como resultado, el corazón bombea menos sangre por los vasos sanguíneos, lo que puede ayudar a bajar la presión arterial.
  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina: La angiotensina II es una hormona que estrecha los vasos sanguíneos y aumenta la presión arterial. La enzima convertidora de angiotensina convierte la angiotensina I en angiotensina II. Los inhibidores bloquean este proceso y detienen la producción de angiotensina II, lo que baja la presión arterial.
  • Bloqueadores del receptor de angiotensina II: Bloquean la unión de la hormona angiotensina II con los receptores en los vasos sanguíneos. Cuando la angiotensina II está bloqueada, los vasos sanguíneos no se contraen o estrechan, lo que puede bajar la presión arterial.
  • Bloqueadores de los canales de calcio: Impiden que el calcio entre en las células del músculo cardíaco y de los vasos sanguíneos. Esto permite que los vasos sanguíneos se relajen y baje la presión arterial.
  • Bloqueadores alfa: Reducen los impulsos nerviosos que contraen los vasos sanguíneos. Esto permite que la sangre circule más libremente y hace que baje la presión arterial.
  • Bloqueadores alfa-beta: Reducen los impulsos nerviosos de la misma manera que lo hacen los bloqueadores alfa. Sin embargo, al igual que los betabloqueadores, también hacen que los latidos del corazón sean más lentos. Como resultado, la presión arterial baja.
  • Agentes centrales: Actúan en el cerebro para disminuir las señales nerviosas que estrechan los vasos sanguíneos, lo que puede reducir la presión arterial.
  • Vasodilatadores: Relajan los músculos de las paredes de los vasos sanguíneos, lo que puede bajar la presión arterial.

Para bajar y controlar la presión arterial, muchas personas toman dos o más medicamentos. Si tiene efectos secundarios por los medicamentos, no deje de tomarlos. Consulte con su proveedor de atención médica acerca de los efectos secundarios para ver si le puede cambiar la dosis o le puede recetar un medicamento diferente.

Tratamientos futuros

Los científicos, médicos e investigadores continúan estudiando los cambios que causan la presión arterial alta para producir nuevos medicamentos y tratamientos para controlarla. Los posibles tratamientos futuros bajo investigación incluyen nuevos medicamentos combinados, vacunas e intervenciones dirigidas al sistema nervioso simpático, como la ablación de nervios en los riñones.

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Updated: November 2, 2015