Tromboembolismo venoso
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Tromboembolismo venoso

Tromboembolismo venoso Embolia pulmonar (EP)

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Llame a su proveedor de atención médica de inmediato si cree que puede tener síntomas de embolia pulmonar, o EP. La embolia pulmonar debe tomarse en serio, ya que puede conducir a complicaciones potencialmente mortales y a la muerte.

¿Qué es la embolia pulmonar?

La embolia pulmonar es un tipo de tromboembolismo venoso (TEV) que ocurre cuando un coágulo de sangre se desprende y viaja a través del torrente sanguíneo hacia los pulmones. Por lo general, las embolias pulmonares ocurren a partir de coágulos de sangre formados en las venas profundas de las piernas (trombosis venosa profunda [TVP]).

Vea información acerca de la embolia pulmonar y las medidas que puede tomar para prevenirla. Medical Animation Copyright © 2022 Nucleus Medical Media, Todos los derechos reservados. 

¿Cuáles son los síntomas?

Es posible que la embolia pulmonar no le provoque ningún síntoma. En otros casos, los síntomas aparecen rápidamente, en cuestión de segundos a minutos. O bien pueden aparecer con más lentitud —en un lapso de días a semanas— y pueden ser leves al principio y luego volverse más graves con el paso del tiempo.

Los síntomas frecuentes de la embolia pulmonar incluyen:

  • falta de aire
  • dolor al respirar profundamente
  • respiración rápida
  • frecuencia cardíaca más rápida

Los síntomas menos frecuentes de embolia pulmonar incluyen:

  • tos, con o sin sangre
  • sensación de ansiedad o temor
  • sensación de mareo o desmayo
  • transpiración

¿Cómo se diagnostica la embolia pulmonar?

El proveedor de atención médica hará el diagnóstico de embolia pulmonar en función de sus síntomas, antecedentes médicos, un examen físico y los resultados de diversos estudios por imágenes o análisis de sangre.

  • La angiografía pulmonar por tomografía computarizada (APTC) toma imágenes de los vasos sanguíneos y busca coágulos de sangre en los pulmones. Es la principal prueba que se utiliza para diagnosticar una embolia pulmonar.
  • Los análisis de sangre miden sustancias presentes en la sangre que pueden ser signos de un coágulo de sangre. Las pruebas de dímero D miden una sustancia en la sangre que se libera cuando se disuelven las proteínas de fibrina (proteínas que ayudan a detener el sangrado) en un coágulo. Si la prueba muestra niveles altos de la sustancia, es posible que usted tenga una TVP, que puede llevar a una EP. Esas pruebas pueden usarse como primer paso para detectar signos de coágulos de sangre en personas que, por lo demás, están sanas. Su proveedor también puede controlar los niveles de oxígeno en la sangre. Un nivel bajo de oxígeno en sangre puede ser un signo de un coágulo de sangre.
  • El estudio de ventilación/ perfusión (V/Q) mide el flujo de aire (ventilación) y el flujo sanguíneo (perfusión) en los pulmones. Si los pulmones no reciben la cantidad correcta de aire o sangre, es posible que tenga una EP.
  • La angiografía pulmonar confirma una embolia pulmonar si, después de realizar otras pruebas, el médico sospecha que podría tener una. Esta prueba requiere insertar un tubo en un vaso sanguíneo. Esta prueba también usa rayos X para crear un video del flujo de sangre al pulmón, de modo que el proveedor pueda identificar si hay coágulos de sangre.
  • Otros estudios por imágenes analizan el flujo sanguíneo a través de las venas, la función cardíaca y la función pulmonar si los resultados de pruebas anteriores no permitieron diagnosticar o descartar una embolia pulmonar.

¿Cuál es la causa de la embolia pulmonar?

Una embolia pulmonar ocurre cuando un émbolo (coágulo de sangre) de un coágulo de sangre de una vena profunda se desprende y viaja a los pulmones, y obstruye una arterias en el pulmón. Los coágulos de sangre pueden aparecer en venas dañadas por una cirugía o traumatismo, o pueden aparecer como resultado de una inflamación causada por una infección o una lesión. La embolia pulmonar también puede aparecer directamente en los vasos sanguíneos pequeños de los pulmones, incluso aunque no haya coágulos en los brazos o las piernas.

Vea más información acerca de las causas de la formación de coágulos de sangre anormales en las venas profundas.

¿Cómo se trata?

La mayoría de las personas pueden tratar los coágulos de sangre con medicamentos en el hogar. A veces, los coágulos de sangre más graves requieren una estadía en el hospital para recibir tratamiento.

Es probable que el proveedor le recete medicamentos anticoagulantes. Si usted no puede tomar anticoagulantes, hay otros medicamentos y procedimientos que pueden servir. Vea más información acerca de los tratamientos.

Si no se trata, la embolia pulmonar puede causar un ataque cardíaco, shock, accidente cerebrovascular o la muerte.

Durante la recuperación de su embolia pulmonar, hable con su proveedor acerca de las medidas que puede tomar para seguir saludable.

  • Conozca las posibles complicaciones. La embolia pulmonar puede provocar hipertensión pulmonar (en inglés), que aumenta la presión arterial en los vasos que van a los pulmones y puede llevar al desarrollo de insuficiencia cardíaca (en inglés). Los signos de hipertensión pulmonar incluyen dificultad para respirar (en especial, después de hacer ejercicio), hinchazón, tos con sangre y desmayo. Es posible que sienta cansancio o como si su corazón latiera con demasiada fuerza o demasiado rápido. Si tiene hipertensión pulmonar varios meses después del tratamiento para la embolia pulmonar, es posible que el proveedor lo derive a un cirujano para conversar acerca de la extracción de cualquier coágulo que quede en los pulmones.
  • Prevenga la repetición de una TVP. Hable con su proveedor acerca de su riesgo, hágase controles periódicos y tome todos los medicamentos según lo recetado para ayudar a reducir las probabilidades de que los coágulos de sangre se repitan.
  • Haga cambios saludables en el estilo de vida. Hable con su proveedor acerca de los cambios que tal vez deba hacer, como elegir alimentos saludables para el corazón, hacer actividad física, tratar de tener un peso saludable y dejar de fumar.
  • Cuide la salud mental. La ansiedad, el miedo y el estrés pueden ser frecuentes después de tener un coágulo de sangre. Hable con su proveedor de atención médica si necesita apoyo.
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