¿Cómo se trata la sarcoidosis?
No todas las personas que tienen sarcoidosis necesitan tratamiento. En algunos casos la enfermedad desaparece por sí sola. Sus signos y síntomas, los órganos que estén afectados y el grado de funcionamiento de esos órganos determinarán si usted necesita tratamiento y qué tipo de tratamiento tiene que recibir.
Si la enfermedad le afecta ciertos órganos, como los ojos, el corazón o el cerebro, usted necesitará tratamiento aunque no tenga síntomas.
Ya sea que tenga o que no tenga síntomas, debe ponerse en manos de un médico para recibir atención continua. El médico querrá verificar que la enfermedad no esté causando lesiones en los órganos. Por ejemplo, tal vez tenga que hacerse pruebas de función pulmonar para ver si los pulmones siguen funcionando bien.
Si la enfermedad no está empeorando, el médico puede observarlo atentamente para ver si la enfermedad desaparece sola. Si comienza a empeorar, el médico puede recetarle un tratamiento.
Los objetivos del tratamiento son:
- Aliviar los síntomas
- Mejorar el funcionamiento de los órganos
- Controlar la inflamación y reducir el tamaño de los granulomas
(masas inflamadas)
- Evitar la fibrosis pulmonar (formación de tejido cicatricial en los pulmones) si los pulmones están afectados
El médico puede recetar tratamientos o medicinas de aplicación local para tratar la enfermedad.
Medicinas
Prednisona
La prednisona, que es un tipo de esteroide, es el principal tratamiento para la sarcoidosis. Esta medicina reduce la inflamación. En la mayoría de las personas, la prednisona alivia los síntomas en un par de meses.
Aunque la mayoría de las personas tienen que tomar prednisona durante 12 meses o más, el médico puede disminuirle la dosis unos meses después de que usted comience a tomarla.
El uso prolongado de prednisona, especialmente en dosis altas, puede causar efectos secundarios graves. Usted y el médico decidirán si las ventajas de esta medicina superan los riesgos. Si el médico le receta este tratamiento, buscará la dosis más baja que logre controlar la enfermedad.
Cuando usted deje de tomar prednisona debe disminuirla gradualmente (según las indicaciones del médico). Así evitará que la sarcoidosis vuelva a agudizarse. Disminuir la medicina lentamente también le permitirá a su cuerpo adaptarse a no recibirla.
Si hubiera una recaída o recrudecimiento de la enfermedad después de que usted deje de tomar la prednisona, es posible que necesite una segunda ronda de tratamiento. Si permanece estable más de un año después de suspender el tratamiento, el riesgo de recaída es bajo.
Otras medicinas
Para el tratamiento de la sarcoidosis se usan otras medicinas además de la prednisona. Entre ellas están:
- Hidroxicloroquina. Esta medicina funciona mejor para el tratamiento de la sarcoidosis que afecta la piel o el cerebro. Su médico también puede recetarle esta medicina si usted tiene concentraciones altas de calcio en la sangre debido a la sarcoidosis.
- Metotrexato. Esta medicina funciona mejor para el tratamiento de la sarcoidosis que afecta los pulmones, los ojos, la piel o las articulaciones.
El médico puede recetar estas medicinas si la sarcoidosis empeora mientras usted está tomando prednisona o si no puede soportar los efectos secundarios de la prednisona.
Si tiene síndrome de Lofgren y presenta dolor o fiebre, el médico puede recetarle antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno.
Si tiene sibilancias (silbidos o chillidos al respirar) y tos, quizá necesite medicinas inhaladas para ensanchar las vías respiratorias. Estas medicinas se toman con un inhalador, que es un dispositivo que le permite a la medicina llegar directamente a los pulmones.
Investigaciones en curso
Los investigadores siguen buscando nuevos y mejores tratamientos para la sarcoidosis. Actualmente están estudiando tratamientos que se enfocan en el sistema inmunitario. También están estudiando antibióticos como un posible tratamiento para la sarcoidosis que afecta la piel.
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