Vivir con sarcoidosis
La sarcoidosis no tiene cura pero se pueden tomar
medidas para controlarla. Póngase en manos de un médico para
recibir atención continua y lleve una vida sana. Hable con el
médico si está embarazada o piensa quedar embarazada.
Atención médica continua
Es importante ponerse en manos de un médico
para recibir atención continua, aunque usted no tome medicinas para la
sarcoidosis. Pueden surgir nuevos síntomas en cualquier momento.
Además, la enfermedad puede empeorar lentamente sin que usted lo note.
La frecuencia con la que tendrá que ver al
médico dependerá de la gravedad de los síntomas, de los
órganos que estén afectados, de los tratamientos que esté
usando y de si estos tratamientos están produciendo efectos secundarios.
Aunque no tenga síntomas debe ir al médico para recibir
atención continua.
El médico puede recomendar pruebas
corrientes, como
pruebas de función pulmonar y exámenes de los
ojos. También querrá verificar que la enfermedad no esté
causando lesiones en los órganos.
Pregúntele con qué frecuencia tiene
que ir a consultas de control. Es posible que tenga consultas de control con su
médico de atención primaria y otras consultas con uno o
más especialistas.
Cambios en el estilo de vida
Los cambios en el estilo de vida pueden ayudarle a
controlar la salud. Por ejemplo, debe consumir una alimentación
saludable y realizar tanta actividad física como le sea posible. La
alimentación saludable consiste en una variedad de frutas, verduras y
cereales integrales.
También consiste en carnes magras, pollo,
pescado, frijoles, leche descremada o semidescremada y productos lácteos
descremados o semidescremados. Una alimentación saludable contiene pocas
cantidades de grasas saturadas, grasas trans, colesterol, sodio y
azúcar.
Si desea más información sobre
cómo tener una alimentación saludable, visite los sitios web
Aim for a
Healthy Weight, del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y
la Sangre,
"Your
Guide to a Healthy Heart" y
"Your
Guide to Lowering Your Blood Pressure With DASH" (en inglés
solamente). Todos estos recursos contienen información general sobre la
alimentación saludable.
Si fuma, deje de hacerlo. Hable con su médico
sobre programas y productos que pueden ayudarle a dejar el hábito. Trate
además de evitar otros irritantes pulmonares, como el polvo, las
sustancias químicas y el humo de otras personas que fumen.
Problemas emocionales
Las enfermedades crónicas pueden causar
temor, ansiedad, depresión y estrés. Es importante que le diga a
su equipo de profesionales de la salud cómo se siente. También
puede ser útil hablar con un consejero profesional. Si se siente muy
deprimido, su equipo de atención médica o su consejero puede
recetarle medicinas para que se sienta mejor.
Inscribirse en un grupo de apoyo para pacientes con
sarcoidosis puede servir para adaptarse a vivir con esta enfermedad.
Verá cómo han lidiado con la enfermedad otras personas que la
sufren. Pregúntele al médico si en la localidad hay grupos de
apoyo o averigüe en un centro médico de la zona.
El apoyo de familiares y amigos también puede
aliviar el estrés y la ansiedad. Dígales a sus seres queridos
cómo se siente y qué pueden hacer para ayudarlo.
Embarazo
Muchas mujeres que tienen sarcoidosis dan a luz
bebés sanos. Las mujeres que tienen sarcoidosis grave, especialmente las
de más edad, pueden tener dificultades para quedar embarazadas. En
algunos casos la sarcoidosis puede empeorar después del parto.
Si usted tiene sarcoidosis y está embarazada
o piensa estarlo, pregúntele al médico cuáles son los
riesgos. Si queda embarazada es importante que reciba una buena atención
prenatal y que acuda a controles periódicos de la sarcoidosis durante el
embarazo y después de éste.
Algunas medicinas para la sarcoidosis se consideran
inofensivas durante el embarazo pero otras no se recomiendan. |