Cuando usted está despierto, los músculos de la garganta mantienen las vías respiratorias rígidas y abiertas para que el aire pueda entrar a los pulmones. Cuando duerme, estos músculos están más relajados y la garganta se estrecha.
En condiciones normales, el estrechamiento no impide que el aire entre y salga de los pulmones. Sin embargo, si usted tiene apnea del sueño, sus vías respiratorias están obstruidas parcial o completamente debido a que:
Si las vías respiratorias están total o parcialmente bloqueadas durante el sueño, no entra suficiente aire a los pulmones. Esto puede provocar ronquidos fuertes y una disminución de las concentraciones de oxígeno en la sangre.
Si el oxígeno baja a una concentración peligrosa, obliga al cerebro a interrumpir el sueño. De esta forma se tensan los músculos de las vías respiratorias altas y se abre la tráquea. Entonces la respiración vuelve a la normalidad, a menudo con un ronquido fuerte o con un sonido parecido al que una persona hace cuando se atraganta.
Los descensos frecuentes de la concentración de oxígeno y la disminución de la calidad del sueño desencadenan la liberación de hormonas del estrés. Estos compuestos aumentan la frecuencia cardíaca y el riesgo de sufrir presión arterial alta, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular (derrame cerebral) y arritmias (latidos irregulares del corazón). Las hormonas también aumentan el riesgo de que haya insuficiencia cardíaca o de que ésta empeore.
La apnea del sueño que no recibe tratamiento también puede causar cambios en la forma en que el cuerpo usa la energía. Estos cambios aumentan el riesgo de sufrir obesidad y diabetes.
Los estudios clínicos son investigaciones que exploran si una estrategia médica, un tratamiento, o un dispositivo son seguros y eficaces para los seres humanos. Estos estudios son una herramienta importante de investigación y sirven para adelantar en el conocimiento médico y el cuidado del paciente. Aprenda más sobre los estudios clínicos (solo en inglés).
El NHLBI actualiza los temas del DCI en un ciclo de cada dos años, basándose en una revisión cuidadosa de los resultados de investigación y de literatura nueva. Según sea necesario, los temas del DCI también se actualizan si se publica nueva e importante investigación. La fecha en cada tema del DCI refleja cuando el contenido fue publicado originalmente o cuando se hizo su última modificación