Accessible Search Form           Advanced Search


National Heart Lung and Blood Institute Logo

Si desea obtener más información, visite http://www.nhlbi.nih.gov/health-spanish/health-topics/temas/ida/


¿Qué es la anemia por deficiencia de hierro?

La anemia por deficiencia de hierro o anemia ferropénica es una enfermedad común y fácil de tratar que se presenta cuando no hay suficiente hierro en el cuerpo.

Las concentraciones bajas de hierro se deben por lo general a pérdida de sangre, mala alimentación o incapacidad de absorber suficiente hierro de los alimentos.

Revisión general

La anemia por deficiencia de hierro es un tipo común de anemia. La anemia es una enfermedad en la que la sangre tiene menos glóbulos rojos de lo normal. Los glóbulos rojos transportan oxígeno y retiran del cuerpo el dióxido de carbono, que es un producto de desecho.

La anemia también se presenta cuando los glóbulos rojos no contienen suficiente hemoglobina. La hemoglobina es una proteína rica en hierro que transporta el oxígeno a todas partes del cuerpo.

Por lo general, la anemia por deficiencia de hierro se presenta con el paso del tiempo si el cuerpo no tiene suficiente hierro para producir glóbulos rojos sanos. Sin suficiente hierro, el cuerpo comienza a usar el hierro que ha almacenado. En poco tiempo, ese hierro almacenado se consume.

Cuando eso sucede, el cuerpo produce menos glóbulos rojos. Además, los glóbulos rojos que se producen contienen menos hemoglobina de lo normal.

La anemia por deficiencia de hierro puede causar cansancio, sensación de falta de aliento, dolor en el pecho y otros síntomas. Los casos graves pueden dar origen a problemas del corazón, infecciones, problemas del crecimiento y el desarrollo en niños, y otras complicaciones.

Las personas que corren un mayor riesgo de sufrir anemia por deficiencia de hierro son los bebés y niños pequeños, las mujeres y los adultos que tienen sangrado interno.

Perspectivas

El tratamiento de la anemia por deficiencia de hierro suele ser exitoso y dependerá de la causa y la gravedad de la enfermedad. El tratamiento puede comprender cambios en la alimentación, medicinas y cirugía.

La anemia por deficiencia de hierro grave puede requerir tratamiento en un hospital, transfusiones de sangre, inyecciones de hierro o tratamiento intravenoso con hierro.




¿Cuáles son las causas de la anemia por deficiencia de hierro?

La falta de suficiente hierro en el cuerpo causa anemia por deficiencia de hierro. Esta falta de hierro se debe por lo general a pérdida de sangre, mala alimentación o incapacidad de absorber suficiente hierro de los alimentos.

Pérdida de sangre

Al perder sangre se pierde hierro. Si en el cuerpo no hay suficiente hierro almacenado para reemplazar el que se ha perdido, se produce anemia por deficiencia de hierro.

En las mujeres, las concentraciones bajas de hierro se pueden deber a pérdida de sangre por menstruaciones largas o abundantes o por miomas sangrantes del útero. Otra causa de la anemia por deficiencia de hierro en las mujeres es la pérdida de sangre que ocurre durante el parto.

El sangrado interno también puede causar anemia por deficiencia de hierro. Las pérdidas de sangre de este tipo no siempre son obvias y pueden ocurrir lentamente. Algunas causas de sangrado interno son:

  • Una úlcera sangrante, un pólipo en el colon o un cáncer del colon
  • El uso periódico de aspirina o de otros analgésicos, como los antiinflamatorios no esteroideos (por ejemplo, el ibuprofeno y el naproxeno)
  • El sangrado de las vías urinarias

La pérdida de sangre por lesiones graves, cirugía o extracciones frecuentes de sangre también puede causar anemia por deficiencia de hierro.

Mala alimentación

Las mejores fuentes de hierro son las carnes rojas, las aves, los huevos y los alimentos enriquecidos con hierro. Si usted no consume estos alimentos con frecuencia o no toma un suplemento que contenga hierro, tiene más probabilidades de sufrir anemia por deficiencia de hierro.

La alimentación vegetariana puede proporcionar suficiente hierro si se consumen los alimentos adecuados. Entre las fuentes de hierro que no son carnes se encuentran las espinacas y otras hortalizas con hojas de color verde oscuro, ciertos tipos de frijoles, frutas secas y panes y cereales enriquecidos con hierro.

Durante algunas etapas de la vida, como el embarazo y la infancia, puede ser difícil consumir suficiente hierro en la alimentación. Esto se debe a que en esas etapas de crecimiento y desarrollo aumenta la necesidad de hierro.

Incapacidad de absorber suficiente hierro

Aunque su alimentación contenga suficiente hierro, es posible que su cuerpo no pueda absorberlo. Esto puede deberse a una cirugía intestinal o a enfermedades del intestino, como la enfermedad de Crohn o la celiaquía (enfermedad celíaca).

Las medicinas de venta con receta que disminuyen la cantidad de ácido en el estómago también pueden interferir con la absorción de hierro.




¿Quiénes corren el riesgo de sufrir anemia por deficiencia de hierro?

Las personas que corren un mayor riesgo de sufrir anemia por deficiencia de hierro son los bebés y niños pequeños, las mujeres y los adultos que tienen sangrado interno.

Bebés y niños pequeños

Los bebés y niños pequeños necesitan mucho hierro para crecer y desarrollarse. El hierro que los bebés a término tienen almacenado en el cuerpo se consume en los primeros 4 ó 6 meses de vida.

Los bebés prematuros y de bajo peso al nacer corren un riesgo mucho mayor de sufrir anemia por deficiencia de hierro. Estos bebés no tienen tanto hierro almacenado en el cuerpo como otros.

Los alimentos enriquecidos con hierro o los suplementos de hierro pueden prevenir la anemia por deficiencia de hierro en bebés y niños pequeños si se usan adecuadamente. Hable con el médico de su hijo sobre la alimentación del niño.

Los niños pequeños que toman mucha leche de vaca pueden correr el riesgo de sufrir anemia por deficiencia de hierro. La leche contiene poco hierro; el exceso de leche puede desplazar a los alimentos ricos en hierro en la alimentación. También puede impedir que el cuerpo del niño absorba el hierro de otros alimentos.

Los niños que tienen plomo en el cuerpo también pueden correr el riesgo de sufrir anemia por deficiencia de hierro. El plomo puede interferir con la capacidad del cuerpo para producir hemoglobina. El plomo puede entrar al cuerpo si se respira polvo que contenga plomo, si se come pintura o tierra que contenga plomo, o si se toma agua que contenga plomo.

Mujeres

Las mujeres en edad de procrear corren un mayor riesgo de sufrir anemia por deficiencia de hierro debido a la pérdida de sangre durante la menstruación. Aproximadamente 1 de cada 5 mujeres en edad de procrear tiene anemia por deficiencia de hierro.

Las mujeres embarazadas también corren un riesgo mayor de sufrir esta enfermedad porque necesitan una cantidad doble de hierro que la acostumbrada. El hierro adicional se requiere para el volumen aumentado de sangre y para el crecimiento del feto.

Cerca de la mitad de todas las mujeres embarazadas presenta anemia por deficiencia de hierro. La enfermedad puede aumentar el riesgo de una mujer embarazada de tener un bebé prematuro o de bajo peso al nacer.

Adultos que tienen sangrado interno

Los adultos que tienen sangrado interno, por ejemplo, sangrado intestinal, pueden presentar anemia por deficiencia de hierro debido a la pérdida de sangre. Ciertas enfermedades, como el cáncer de colon y las úlceras sangrantes, pueden causar pérdida de sangre. Ciertas medicinas, como la aspirina, también pueden causar sangrado interno.

Otros grupos vulnerables

Las personas que reciben tratamiento de diálisis renal pueden presentar anemia por deficiencia de hierro. Esto se debe a que durante la diálisis se pierde sangre. Además, los riñones ya no fabrican cantidades suficientes de una hormona necesaria para producir glóbulos rojos.

Ciertos patrones o hábitos de alimentación pueden aumentar el riesgo de sufrir anemia por deficiencia de hierro. Esto puede suceder en las siguientes situaciones:

  • Si usted tiene un régimen de alimentación que no contiene carne ni pescado, que son las mejores fuentes de hierro. Sin embargo, las dietas vegetarianas pueden proporcionar suficiente hierro si se consumen los alimentos adecuados. Entre las fuentes de hierro que no son carnes se encuentran las espinacas y otras hortalizas con hojas de color verde oscuro, ciertos tipos de frijoles (alubias, porotos o judías), frutas secas y panes y cereales enriquecidos con hierro.
  • Si come mal por problemas económicos, sociales, de salud o de otra índole.
  • Si se somete a una dieta con muy bajo contenido de grasas por un tiempo largo. Algunos alimentos que contienen cantidades más altas de grasas, como la carne, están entre las mejores fuentes de hierro.
  • Si tiene una alimentación muy rica en fibra. Las cantidades altas de fibra pueden hacer que la absorción de hierro sea más lenta.



¿Cuáles son los signos y síntomas de la anemia por deficiencia de hierro?

Los signos y síntomas de la anemia por deficiencia de hierro dependen de la gravedad de la enfermedad. Si la anemia por deficiencia de hierro es leve o moderada, es posible que no se produzcan signos ni síntomas.

Cuando éstos se presentan, pueden variar entre leves e intensos. Muchos de los signos y síntomas de la anemia por deficiencia de hierro se aplican a todo tipo de anemia.

Signos y síntomas de la anemia

El síntoma más frecuente de todos los tipos de anemia es el cansancio. Se produce porque no hay suficiente hemoglobina en la sangre. La hemoglobina es una proteína rica en hierro que se encuentra dentro de los glóbulos rojos y transporta el oxígeno por el cuerpo.

La anemia también causa sensación de falta de aliento; vértigo, especialmente al ponerse de pie; frío en las manos o los pies; palidez en la piel, las encías y el lecho de las uñas; y dolor en el pecho.

Si no hay suficientes glóbulos rojos para transportar la hemoglobina, el corazón tiene que trabajar más para hacer circular la cantidad reducida de oxígeno en la sangre. Esto puede provocar arritmia, soplos, aumento de tamaño del corazón y hasta insuficiencia cardíaca.

En los bebés y los niños pequeños los signos de anemia comprenden falta de apetito, retraso en el crecimiento y el desarrollo, y problemas de conducta.

Signos y síntomas de la anemia por deficiencia de hierro

Los signos y síntomas de la anemia por deficiencia de hierro pueden comprender uñas quebradizas, hinchazón y dolor de la lengua, grietas en las comisuras de la boca, aumento de tamaño del bazo e infecciones frecuentes.

Las personas que tienen anemia por deficiencia de hierro pueden sentir antojos raros de comer cosas que no son alimentos, como hielo, tierra, pintura o almidón. Estos antojos se conocen como pica o malacia.

Algunas personas que tienen anemia por deficiencia de hierro presentan el síndrome de las piernas inquietas. Se trata de un trastorno que causa un intenso impulso de mover las piernas. Este impulso a veces se acompaña de sensaciones extrañas y desagradables en las piernas. A las personas que sufren el síndrome de las piernas inquietas a menudo les cuesta trabajo dormir.

Los niños con anemia por deficiencia de hierro corren más riesgo de sufrir envenenamiento por plomo (saturnismo) e infecciones.

Algunos signos y síntomas de la anemia por deficiencia de hierro tienen relación con las causas de la enfermedad. Por ejemplo, las deposiciones (materia fecal, excremento o heces) de color negro alquitrán o las deposiciones con sangre de color rojo vivo pueden ser signos de sangrado intestinal.

El sangrado menstrual abundante o muy largo y otros tipos de sangrado vaginal pueden indicar que una mujer corre el riesgo de sufrir anemia por deficiencia de hierro.




¿Cómo se diagnostica la anemia por deficiencia de hierro?

Su médico le diagnosticará la anemia por deficiencia de hierro con base en su historia clínica, el examen médico y los resultados de unas pruebas y procedimientos.

Cuando el médico sepa la causa y la gravedad de la enfermedad, podrá diseñarle un plan de tratamiento.

Es posible que la anemia por deficiencia de hierro leve o moderada no produzca signos ni síntomas. Entonces, es posible que usted no sepa que tiene la enfermedad a menos que el médico la descubra en un examen de detección o cuando esté investigando otros problemas.

Especialistas

Los médicos de atención primaria a menudo diagnostican y tratan la anemia por deficiencia de hierro. Estos médicos pueden ser pediatras, médicos de familia, ginecólogos y obstetras, e internistas.

El hematólogo (especialista en enfermedades de la sangre), el gastroenterólogo (especialista en el aparato digestivo) y otros especialistas también pueden contribuir a tratar la anemia por deficiencia de hierro.

Historia clínica

Para enterarse de su historia clínica el médico le preguntará qué signos y síntomas tiene y si ha tenido antes problemas de anemia o de concentraciones bajas de hierro.

Quizá también le pregunte sobre su régimen de alimentación y quiera saber si está tomando medicinas. Si usted es mujer, puede preguntarle si es posible que esté embarazada.

Examen médico

El médico le hará un examen en busca de signos de la anemia por deficiencia de hierro. La exploración física puede consistir en lo siguiente:

  • Le examinará la piel, las encías y las uñas para ver si están pálidas o amarillentas.
  • Le oirá el corazón para ver si sus latidos son rápidos o irregulares.
  • Le oirá los pulmones para ver si la respiración es rápida o irregular.
  • Le palpará el abdomen para ver el tamaño del hígado y del bazo.
  • Le hará un examen pélvico y rectal para ver si tiene sangrado interno.

Pruebas y procedimientos diagnósticos

Para diagnosticar la anemia por deficiencia de hierro se usan varias pruebas y procedimientos. Con ellos se confirma el diagnóstico, se investiga la causa y se averigua qué tan grave es la enfermedad.

Hemograma completo

Por lo general, la primera prueba que se usa para diagnosticar la anemia es un hemograma completo. En el hemograma se examinan diferentes componentes de la sangre.

Se determinan la hemoglobina y el hematocrito. La hemoglobina es la proteína rica en hierro que se encuentra dentro de los glóbulos rojos y que transporta el oxígeno por el cuerpo. El hematocrito es una medida del porcentaje de la sangre representado por los glóbulos rojos. Un valor bajo de hemoglobina o de hematocrito es un signo de anemia.

El intervalo normal de estos valores puede ser más bajo en ciertas poblaciones raciales y étnicas. El médico puede explicarle los resultados de sus pruebas.

En el hemograma también se determina la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas de la sangre. Los resultados anormales pueden ser un signo de infección, de un trastorno de la sangre o de otra enfermedad.

Por último, en el hemograma se determina el volumen corpuscular medio (VCM). El VCM es una medida del tamaño promedio de los glóbulos rojos. Los resultados pueden dar una pista sobre la causa de la anemia. Por ejemplo, en la anemia por deficiencia de hierro los glóbulos rojos por lo general son más pequeños de lo normal.

Otras pruebas de sangre

Si los resultados del hemograma confirman que usted tiene anemia, es posible que se requieran otras pruebas de sangre para averiguar la causa de la enfermedad, su gravedad y la mejor manera de tratarla.

El recuento de reticulocitos determina la cantidad de glóbulos rojos jóvenes que hay en la sangre. Muestra si la médula ósea está produciendo glóbulos rojos a la velocidad adecuada.

El médico también puede ordenar un frotis de sangre periférica. En esta prueba se examina al microscopio una muestra de sangre. En las personas que tienen anemia por deficiencia de hierro, los glóbulos rojos se ven más pequeños y pálidos de lo normal.

El médico puede recomendar pruebas para determinar las concentraciones de hierro en la sangre y el cuerpo. Estas pruebas pueden mostrar qué cantidad del hierro de reserva de su cuerpo se ha consumido. Entre ellas están:

  • Hierro sérico. Esta prueba mide la cantidad de hierro de la sangre. La concentración de hierro de la sangre puede ser normal aunque la cantidad total de hierro del cuerpo sea baja. Por esta razón se realizan también otras pruebas.
  • Ferritina sérica. La ferritina es una proteína que ayuda a almacenar hierro en el cuerpo. La medición de esta proteína le permite al médico saber cuánto se ha consumido de las reservas de hierro del organismo.
  • Concentración de transferrina o capacidad total de fijación del hierro. La transferrina es una proteína que transporta el hierro en la sangre. La capacidad total de fijación del hierro mide qué tanta transferrina de la sangre no está transportando hierro. Si una persona tiene anemia por deficiencia de hierro, tendrá una concentración alta de transferrina que no contiene hierro.

El médico también le puede recomendar pruebas para determinar las concentraciones de ciertas hormonas, en especial de la hormona tiroidea. Es posible que también tenga que hacerse una prueba de sangre para determinar una sustancia química llamada protoporfirina eritrocitaria. Esta sustancia es un componente de la hemoglobina.

Pruebas y procedimientos para detectar las pérdidas de sangre por el aparato gastrointestinal

Para ver si la anemia por deficiencia de hierro se debe a un sangrado interno, el médico puede pedirle que se haga una prueba de sangre oculta en la materia fecal. Esta prueba investiga la presencia de sangre en la materia fecal y sirve para detectar sangrado en los intestinos.

Si la prueba detecta sangre, se pueden hacer otras pruebas y procedimientos para hallar el lugar exacto del sangrado. Estas pruebas y procedimientos pueden buscar el lugar de sangrado en el estómago, el intestino delgado, el colon o los órganos de la pelvis.




¿Cómo se trata la anemia por deficiencia de hierro?

El tratamiento de la anemia por deficiencia de hierro dependerá de la causa y la gravedad de la enfermedad. Puede consistir en cambios en la alimentación, toma de suplementos, medicinas y cirugía.

La anemia por deficiencia de hierro grave puede requerir tratamiento en un hospital, transfusiones de sangre, inyecciones de hierro o tratamiento intravenoso con hierro.

Los objetivos del tratamiento consisten en tratar la causa de fondo de la enfermedad y restablecer las cifras normales de glóbulos rojos, hemoglobina y hierro.

Cambios de la alimentación y suplementos nutricionales

Hierro

Es posible que usted necesite suplementos de hierro para aumentar sus concentraciones de hierro lo más rápidamente posible. Los suplementos de hierro pueden corregir concentraciones bajas de hierro en cuestión de meses. Los suplementos vienen en tabletas o en pastillas para niños.

Las cantidades grandes de hierro pueden ser nocivas. Por esa razón los suplementos de hierro se deben tomar sólo como el médico lo indique. Manténgalos lejos del alcance de los niños. Así se evitarán las sobredosis de hierro.

Los suplementos de hierro pueden causar efectos secundarios, como deposiciones (materia fecal) de color oscuro, irritación del estómago y acidez estomacal. El hierro también puede causar estreñimiento; por esa razón su médico puede sugerirle que tome un laxante.

También puede aconsejarle que coma más alimentos ricos en hierro. La mejor fuente de hierro son las carnes rojas, especialmente la carne de res y el hígado. El pollo, el pavo, el cerdo, el pescado y los mariscos también son buenas fuentes de hierro.

El cuerpo tiende a absorber el hierro de la carne mejor que el de otros alimentos. Sin embargo, otros alimentos también pueden servirle para aumentar las concentraciones de hierro.

Entre los alimentos diferentes de las carnes que son buenas fuentes de hierro están:

  • Espinacas y otras hortalizas con hojas de color verde oscuro
  • Cacahuates (maní), mantequilla de cacahuate y almendras
  • Huevos
  • Guisantes (arvejas), lentejas y frijoles blancos o rojos, o frijoles cocidos y enlatados.
  • Frutas secas, como uvas pasas, albaricoques y melocotones (duraznos)
  • Jugo de ciruelas pasas

Algunos alimentos, como cereales, panes y pasta, se enriquecen con hierro. Consulte la etiqueta de información nutricional de un alimento para ver cuánto hierro contiene. La cantidad se expresa como el porcentaje de la cantidad total de hierro que se necesita todos los días.

Vitamina C

La vitamina C le ayuda al cuerpo a absorber el hierro. Entre las fuentes de vitamina C se encuentran las frutas y verduras, especialmente la guayaba, el pimiento dulce rojo, el kiwi, las naranjas y el jugo de naranja, el pimiento verde y el jugo de pomelo (toronja).

Si usted está tomando medicinas, pregúntele a su médico o farmacéutico si puede comer pomelo (toronja) o tomar jugo de esta fruta. El pomelo puede afectar la potencia de unas cuantas medicinas y la eficacia con que éstas actúan.

Otras frutas ricas en vitamina C son las fresas (frutillas), el melón cantalupo, la papaya, la piña y el mango. Las verduras ricas en vitamina C son las coles de Bruselas, el colinabo, el brócoli, la batata dulce o boniato, la coliflor, la col y los jugos de tomate y de verduras.

Las frutas, verduras y jugos frescos y congelados por lo general contienen más vitamina C que los enlatados.

Tratamiento para detener el sangrado

Si la pérdida de sangre está causando anemia por deficiencia de hierro, el tratamiento dependerá de la causa del sangrado. Por ejemplo, si usted tiene una úlcera sangrante, el médico puede recetarle antibióticos y otras medicinas para tratar la úlcera.

Si la pérdida de sangre se debe a un pólipo o a un tumor canceroso del intestino, es posible que necesite cirugía para extraer la masa.

Si la pérdida de sangre se debe a una menstruación abundante, el médico puede recetarle anticonceptivos orales para reducir el volumen del período. A veces se puede recomendar una cirugía.

Tratamientos para la anemia por deficiencia de hierro grave

Si la anemia por deficiencia de hierro es grave, es posible que usted reciba una transfusión de glóbulos rojos. Las transfusiones de sangre son procedimientos seguros y corrientes en los que una persona recibe sangre a través de un catéter o tubo intravenoso colocado en uno de sus vasos sanguíneos. Para realizar una transfusión es necesario hacer pruebas cuidadosas para garantizar que la sangre del donante sea compatible con la sangre del receptor.

La transfusión de glóbulos rojos servirá para tratar la anemia de inmediato. Los glóbulos rojos también constituyen una fuente de hierro que el cuerpo puede reutilizar. Sin embargo, las transfusiones son solamente un tratamiento a corto plazo. El médico tendrá que hallar y tratar la causa de la anemia.

También se puede inyectar hierro dentro de un músculo o dentro de una vena a través de un tubo intravenoso. Sin embargo, el tratamiento intravenoso con hierro implica riesgos para el paciente. Debe realizarse en un hospital o institución clínica y estar a cargo de personal experto. Este tratamiento se administra por lo general a personas que necesitan hierro a largo plazo pero no pueden tomar suplementos de hierro por vía oral o a aquellas que necesitan un tratamiento inmediato para la anemia por deficiencia de hierro.




¿Cómo se puede prevenir la anemia por deficiencia de hierro?

La alimentación balanceada que contenga alimentos ricos en hierro puede servir para prevenir la anemia por deficiencia de hierro. Los suplementos de hierro, tomados como el médico lo indique, también pueden disminuir el riesgo de sufrir la enfermedad si usted no puede obtener suficiente hierro a partir de la alimentación.

En el apartado "¿Cómo se trata la anemia por deficiencia de hierro?" encontrará más información sobre alimentación y suplementos.

Se pueden tomar medidas especiales para prevenir la anemia por deficiencia de hierro en bebés, niños pequeños y mujeres, que son los grupos que corren el riesgo más alto de sufrir la enfermedad.

Bebés y niños pequeños

La alimentación de un bebé puede influir en el riesgo que éste corre de sufrir anemia por deficiencia de hierro. Por ejemplo, la leche de vaca contiene poco hierro. Por esta y otras razones, no se recomienda que los bebés menores de un año la consuman. Después del primer año es posible que se deba limitar la cantidad de leche de vaca que el bebé consume.

Además, los bebés necesitan más hierro a medida que crecen y comienzan a comer alimentos sólidos. Hable con el médico de su hijo sobre una alimentación saludable y unas alternativas alimenticias que le permitan a su niño recibir suficiente hierro.

Es posible que éste le recomiende pastillas de hierro. Sin embargo, puede ser peligroso darle demasiado hierro a un niño. Es importante seguir las indicaciones del médico y mantener los suplementos de hierro y las vitaminas lejos del alcance de los niños. Pida que le den los suplementos en empaques con cierres de seguridad a prueba de niños para prevenir sobredosis.

Mujeres

Las mujeres en edad de procrear pueden hacerse pruebas para detectar la anemia por deficiencia de hierro, especialmente en los siguientes casos:

  • Si tienen antecedentes de anemia por deficiencia de hierro
  • Si pierden mucha sangre con la menstruación
  • Si tienen otros factores de riesgo de la anemia por deficiencia de hierro

En las mujeres embarazadas la atención médica comprende exámenes de detección de la anemia. Además el médico puede recetar un suplemento de hierro o recomendarle más alimentos ricos en hierro.




Vivir con anemia por deficiencia de hierro

Si tiene anemia por deficiencia de hierro, es importante que cuide su salud. Vaya al médico con regularidad para asegurarse de que las concentraciones de hierro estén mejorando. Es posible que durante los chequeos el médico le cambie las medicinas o los suplementos. También es posible que le sugiera maneras de mejorar su régimen de alimentación.

Tome suplementos de hierro sólo con la aprobación del médico y sólo en la manera en que éste lo indique. Es posible tener exceso de hierro en el cuerpo (esta situación se llama sobrecarga de hierro). La sobrecarga de hierro puede causar lesiones de los órganos.

Usted puede sentir cansancio y otros síntomas de la anemia por deficiencia de hierro hasta que las concentraciones de hierro regresen a la normalidad. Esta situación puede durar meses. Avísele al médico si presenta algún síntoma nuevo o si sus síntomas empeoran.




Enlaces a otras fuentes de información sobre la anemia por deficiencia de hierro

Recursos del NHLBI (en español)

Recursos que no pertenecen al NHLBI (en español)

Recursos que no pertenecen al NHLBI (solo en inglés)

Estudios clínicos (solo en inglés)

 
June 01, 2009 Last Updated Icon

El NHLBI actualiza los temas del DCI en un ciclo de cada dos años, basándose en una revisión cuidadosa de los resultados de investigación y de literatura nueva. Según sea necesario, los temas del DCI también se actualizan si se publica nueva e importante investigación. La fecha en cada tema del DCI refleja cuando el contenido fue publicado originalmente o cuando se hizo su última modificación

Twitter iconTwitter         Facebook iconFacebook         YouTube iconYouTube        Google+ iconGoogle+