Su médico le diagnosticará la anemia por deficiencia de hierro con base en su historia clínica, el examen médico y los resultados de unas pruebas y procedimientos.
Cuando el médico sepa la causa y la gravedad de la enfermedad, podrá diseñarle un plan de tratamiento.
Es posible que la anemia por deficiencia de hierro leve o moderada no produzca signos ni síntomas. Entonces, es posible que usted no sepa que tiene la enfermedad a menos que el médico la descubra en un examen de detección o cuando esté investigando otros problemas.
Los médicos de atención primaria a menudo diagnostican y tratan la anemia por deficiencia de hierro. Estos médicos pueden ser pediatras, médicos de familia, ginecólogos y obstetras, e internistas.
El hematólogo (especialista en enfermedades de la sangre), el gastroenterólogo (especialista en el aparato digestivo) y otros especialistas también pueden contribuir a tratar la anemia por deficiencia de hierro.
Para enterarse de su historia clínica el médico le preguntará qué signos y síntomas tiene y si ha tenido antes problemas de anemia o de concentraciones bajas de hierro.
Quizá también le pregunte sobre su régimen de alimentación y quiera saber si está tomando medicinas. Si usted es mujer, puede preguntarle si es posible que esté embarazada.
El médico le hará un examen en busca de signos de la anemia por deficiencia de hierro. La exploración física puede consistir en lo siguiente:
Para diagnosticar la anemia por deficiencia de hierro se usan varias pruebas y procedimientos. Con ellos se confirma el diagnóstico, se investiga la causa y se averigua qué tan grave es la enfermedad.
Por lo general, la primera prueba que se usa para diagnosticar la anemia es un hemograma completo. En el hemograma se examinan diferentes componentes de la sangre.
Se determinan la hemoglobina y el hematocrito. La hemoglobina es la proteína rica en hierro que se encuentra dentro de los glóbulos rojos y que transporta el oxígeno por el cuerpo. El hematocrito es una medida del porcentaje de la sangre representado por los glóbulos rojos. Un valor bajo de hemoglobina o de hematocrito es un signo de anemia.
El intervalo normal de estos valores puede ser más bajo en ciertas poblaciones raciales y étnicas. El médico puede explicarle los resultados de sus pruebas.
En el hemograma también se determina la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas de la sangre. Los resultados anormales pueden ser un signo de infección, de un trastorno de la sangre o de otra enfermedad.
Por último, en el hemograma se determina el volumen corpuscular medio (VCM). El VCM es una medida del tamaño promedio de los glóbulos rojos. Los resultados pueden dar una pista sobre la causa de la anemia. Por ejemplo, en la anemia por deficiencia de hierro los glóbulos rojos por lo general son más pequeños de lo normal.
Si los resultados del hemograma confirman que usted tiene anemia, es posible que se requieran otras pruebas de sangre para averiguar la causa de la enfermedad, su gravedad y la mejor manera de tratarla.
El recuento de reticulocitos determina la cantidad de glóbulos rojos jóvenes que hay en la sangre. Muestra si la médula ósea está produciendo glóbulos rojos a la velocidad adecuada.
El médico también puede ordenar un frotis de sangre periférica. En esta prueba se examina al microscopio una muestra de sangre. En las personas que tienen anemia por deficiencia de hierro, los glóbulos rojos se ven más pequeños y pálidos de lo normal.
El médico puede recomendar pruebas para determinar las concentraciones de hierro en la sangre y el cuerpo. Estas pruebas pueden mostrar qué cantidad del hierro de reserva de su cuerpo se ha consumido. Entre ellas están:
El médico también le puede recomendar pruebas para determinar las concentraciones de ciertas hormonas, en especial de la hormona tiroidea. Es posible que también tenga que hacerse una prueba de sangre para determinar una sustancia química llamada protoporfirina eritrocitaria. Esta sustancia es un componente de la hemoglobina.
Para ver si la anemia por deficiencia de hierro se debe a un sangrado interno, el médico puede pedirle que se haga una prueba de sangre oculta en la materia fecal. Esta prueba investiga la presencia de sangre en la materia fecal y sirve para detectar sangrado en los intestinos.
Si la prueba detecta sangre, se pueden hacer otras pruebas y procedimientos para hallar el lugar exacto del sangrado. Estas pruebas y procedimientos pueden buscar el lugar de sangrado en el estómago, el intestino delgado, el colon o los órganos de la pelvis.
Los estudios clínicos son investigaciones que exploran si una estrategia médica, un tratamiento, o un dispositivo son seguros y eficaces para los seres humanos. Estos estudios son una herramienta importante de investigación y sirven para adelantar en el conocimiento médico y el cuidado del paciente. Aprenda más sobre los estudios clínicos (solo en inglés).
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