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¿Cómo se trata la enfermedad coronaria?

El tratamiento de la enfermedad coronaria puede consistir en cambios del estilo de vida, medicinas y procedimientos médicos. Los objetivos del tratamiento son:

  • Aliviar los síntomas
  • Disminuir los factores de riesgo para retardar o detener el depósito de placa, o para dar marcha atrás a su formación
  • Disminuir el riesgo de que se formen coágulos de sangre, ya que pueden causar un ataque cardíaco
  • Ensanchar las arterias obstruidas o crear derivaciones para evitarlas
  • Prevenir las complicaciones de la enfermedad coronaria

Cambios en el estilo de vida

Los cambios en el estilo de vida a menudo sirven para prevenir o tratar la enfermedad coronaria. En algunas personas pueden ser el único tratamiento que se necesita.

Consuma una alimentación saludable

Una alimentación saludable forma parte importante de un estilo de vida saludable. Consumir una alimentación saludable puede prevenir la presión arterial alta o reducirla así como prevenir el colesterol alto o reducirlo.También puede ayudarle a mantenerse en un peso saludable.

Si desea información sobre una alimentación saludable, visite el sitio Web Aim for a Healthy Weight (en inglés solamente) del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, por su sigla en inglés). Allí encontrará consejos prácticos sobre alimentación saludable, actividad física y control del peso.

Cambios terapéuticos del estilo de vida (Programa TLC). Es posible que su médico le recomiende el programa TLC (Therapeutic Lifestyle Changes) de cambios terapéuticos del estilo de vida si su colesterol es alto. Estos cambios consisten en un programa de tres partes: una alimentación saludable, actividad física y control del peso.

Según la dieta del programa, menos del 7 por ciento de sus calorías diarias deben venir de grasas saturadas. Este tipo de grasas se encuentra principalmente en algunas carnes, productos lácteos, chocolate, productos de panadería y alimentos fritos y procesados.

Solo entre el 25 y el 35 por ciento de las calorías diarias deben venir de todo tipo de grasas (saturadas, trans, monoinsaturadas y poliinsaturadas).

Además, usted debe consumir menos de 200 mg de colesterol al día. La cantidad de colesterol y de las diferentes clases de grasas que contienen los alimentos preparados se encuentra en la etiqueta de información nutricional.

Los alimentos ricos en fibra soluble también forman parte de una alimentación saludable. Estos alimentos impiden la absorción de colesterol en el aparato digestivo. Entre ellos están:

  • Cereales integrales, como avena y salvado de avena
  • Frutas, como manzanas, plátanos (bananos), naranjas, peras y ciruelas pasas
  • Legumbres, como frijoles (habichuelas), lentejas, garbanzos, judías (frijoles de cabecita negra) y habas

Una alimentación rica en frutas y verduras puede aumentar el consumo de unos compuestos importantes para bajar el colesterol. Estos compuestos, que se llaman estanoles vegetales o esteroles, funcionan como la fibra soluble.

Una alimentación saludable también contiene algunos tipos de pescado, como el salmón, el atún (fresco o enlatado) y la caballa (mackerel). Estos pescados son una fuente excelente de ácidos grasos omega 3, que pueden proteger al corazón de la inflamación y la formación de coágulos de sangre, y disminuir el riesgo de que se presente un ataque cardíaco. Trate de consumir pescado por lo menos dos veces por semana.

Usted también debe tratar de limitar la cantidad de sodio (sal) que consume. Esto significa elegir alimentos y condimentos con bajo contenido de sal o que no la contengan, tanto en la mesa como durante la preparación de las comidas. La etiqueta de información nutricional del empaque de cada alimento muestra la cantidad de sodio que el alimento contiene.

Trate de limitar el consumo de bebidas alcohólicas. El exceso de alcohol eleva la presión arterial y la concentración de triglicéridos. (Los triglicéridos son un tipo de grasa que se encuentra en la sangre.) El alcohol también añade más calorías, lo cual lleva a un aumento de peso.

Los hombres no deben tomar más de dos tragos de bebidas alcohólicas al día. Las mujeres no deben tomar más de un trago de bebidas alcohólicas al día. Un trago es una copa de vino, un vaso de cerveza o una copita de licor.

Si desea más información, consulte el folleto "Your Guide to Lowering Your Cholesterol With TLC" del NHLBI (en inglés solamente).

Plan de alimentación DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension). Es posible que el médico le recomiende el plan de alimentación DASH si usted tiene la presión arterial alta. El plan de alimentación DASH se centra en frutas, verduras, cereales integrales y otros alimentos buenos para el corazón y con bajo contenido de grasa, colesterol y sodio.

Este plan de alimentación también se centra en productos lácteos y leche sin grasa o con bajo contenido de grasa, pescado, pollo y nueces. El plan de alimentación DASH aconseja comer menos carnes rojas (incluidas las carnes rojas magras), menos dulces y alimentos a los que se les ha añadido azúcar, y menos bebidas azucaradas. El plan es rico en nutrientes, proteínas y fibra.

Es un plan de alimentación saludable incluso para las personas que no tienen presión arterial alta. Si desea más información, consulte el folleto "Your Guide to Lowering Your Blood Pressure With DASH" del NHLBI (en inglés solamente).

Realice actividad física

La actividad física que se practica con regularidad puede disminuir muchos factores de riesgo de la enfermedad coronaria, entre ellos el colesterol LDL (colesterol "malo"), la presión arterial alta y el exceso de peso.

La actividad física también puede disminuir el riesgo de sufrir diabetes y puede elevar las concentraciones de colesterol HDL (el colesterol "bueno" que previene la enfermedad coronaria).

Hable con su médico antes de iniciar un nuevo programa de ejercicio. Pregúntele qué tipo de actividades físicas puede realizar sin peligro.

La salud de una persona se beneficia con dedicar tan solo 60 minutos semanales a una actividad aeróbica moderada. Cuando más activo sea usted, más se beneficiará.

Si desea más información sobre la actividad física, consulte las pautas sobre el tema publicadas por el Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos en "2008 Physical Activity Guidelines for Americans" (en inglés solamente), el artículo "La actividad física y el corazón", de los Temas de salud y el folleto "Your Guide to Physical Activity and Your Heart" del NHLBI (en inglés solamente).

Manténgase en un peso saludable

Al mantenerse en un peso saludable se puede disminuir el riesgo de sufrir la enfermedad coronaria. Una buena meta es tratar de lograr un índice de masa corporal (IMC) de menos de 25.

El IMC mide el peso en relación con la estatura y proporciona un cálculo de la grasa corporal total. Usted puede averiguar su IMC con el calculador en línea del NHLBI o pedirle a su médico que le ayude a calcularlo.

Un IMC de entre 25 y 29.9 se considera sobrepeso. Un IMC de 30 o más se considera obesidad. Para prevenir y tratar la enfermedad coronaria hay que fijarse la meta de tener un IMC menor de 25. El médico o el profesional de salud que lo atiende puede ayudarle a fijarse una meta adecuada de IMC.

Si desea más información sobre cómo bajar de peso y mantenerse en un peso saludable, consulte el artículo "Sobrepeso y obesidad" de los Temas de salud.

Deje de fumar

Si usted fuma, deje de hacerlo. El hábito de fumar puede elevar su riesgo de sufrir la enfermedad coronaria y de tener un ataque cardíaco. Pregúntele a su médico qué programas y productos pueden ayudarle a dejar el hábito. Además, trate de evitar exponerse al humo producido por personas que fuman.

Si le cuesta trabajo dejar de fumar sin ayuda, piense en la posibilidad de formar parte de un grupo de apoyo. Muchos hospitales, empresas y grupos comunitarios ofrecen clases para ayudar a dejar de fumar.

Si desea más información sobre cómo dejar de fumar, consulte el artículo "Smoking and Your Heart", de los Temas de salud y el folleto "Your Guide to a Healthy Heart" del NHLBI.

Controle el estrés

En investigaciones se ha visto que, entre los factores que pueden causar un ataque cardíaco, el que se menciona con más frecuencia es aquel acontecimiento que causa alteración emocional, especialmente si se trata de uno que implique ira. Además, algunas de las maneras en que la gente lidia con el estrés, como la bebida, el hábito de fumar o el exceso de comida, tampoco son saludables.

Aprender a controlar el estrés, relajarse y lidiar con los problemas puede mejorar la salud física y emocional. Tener personas que lo apoyen y con quienes pueda hablar de sus sentimientos o preocupaciones puede ayudarle a aliviar el estrés.

La actividad física, ciertas medicinas y la terapia de relajación también ayudan a aliviar el estrés. Tal vez le convenga participar en un programa de control del estrés.

Medicinas

Es posible que usted necesite medicinas para tratar la enfermedad coronaria si los cambios en el estilo de vida no son suficientes. Las medicinas pueden:

  • Disminuir el trabajo que tiene que hacer el corazón y aliviar los síntomas de la enfermedad
  • Disminuir sus probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o de morir de repente
  • Bajar el colesterol y la presión arterial
  • Prevenir la formación de coágulos
  • Prevenir o retrasar la necesidad de realizar un procedimiento o una cirugía, como una angioplastia o una derivación coronaria (bypass)

Entre las medicinas que se usan para el tratamiento de la enfermedad coronaria están: los anticoagulantes; la aspirina y otras medicinas para evitar la formación de coágulos; los inhibidores de la ECA; los betabloqueantes; los bloqueantes de los canales del calcio; la nitroglicerina, la glucoproteína IIb/IIIa; las estatinas; y el aceite de pescado y otros suplementos ricos en ácidos grasos omega 3.

Procedimientos médicos y cirugía

Usted puede necesitar un procedimiento médico o una cirugía para tratar la enfermedad coronaria. Tanto la angioplastia como la derivación coronaria o bypass se usan para el tratamiento de las arterias bloqueadas. El médico y usted pueden decidir qué tratamiento es adecuado en su caso.

Angioplastia

La angioplastia es un procedimiento no quirúrgico que destapa las arterias bloqueadas o que se han estrechado. También se conoce como intervención coronaria percutánea o ICP.

Durante la angioplastia se introduce por un vaso sanguíneo un tubito delgado y flexible que tiene un globo o algún otro dispositivo en la punta y se lleva hasta la arteria coronaria que está estrechada o bloqueada.

Una vez allí, el globo se infla para empujar la placa contra la pared de la arteria. Así se restablece el flujo de sangre por la arteria.

Durante el procedimiento el médico puede poner dentro de la arteria un tubo pequeño de malla llamado endoprótesis vascular o stent. El stent previene bloqueos de la arteria en los meses o años siguientes a la angioplastia.

Si desea obtener más información, consulte el artículo "Angioplastia" de los Temas de salud.

Derivación coronaria o bypass

La derivación coronaria o bypass es un tipo de cirugía. En ella se usan arterias o venas de otras partes del cuerpo para crear un desvío (bypass) y evitar las arterias coronarias que se han estrechado. La derivación coronaria puede mejorar el flujo de sangre que llega al corazón, aliviar el dolor en el pecho y posiblemente prevenir un ataque cardíaco.

Si desea obtener más información, consulte el artículo "Coronary Artery Bypass Grafting" (en inglés solamente) de los Temas de salud.

Rehabilitación cardíaca

Es posible que el médico le recete rehabilitación cardíaca para la angina o después de que usted tenga una derivación coronaria, una angioplastia o un ataque cardíaco. Casi todas las personas que tienen enfermedad coronaria se benefician de la rehabilitación cardíaca.

La rehabilitación cardíaca es un programa supervisado por médicos que puede servir para mejorar la salud y el bienestar de personas que tienen problemas del corazón.

El equipo de rehabilitación cardíaca puede estar integrado por médicos, enfermeras, especialistas en ejercicio, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, dietistas o nutricionistas, y psicólogos u otros especialistas en salud mental.

La rehabilitación consta de dos partes:

  • Entrenamiento para el ejercicio. Usted aprende cómo hacer ejercicio sin peligro, fortalecer sus músculos y mejorar su resistencia física. Su plan de ejercicio se basará en su capacidad individual, sus necesidades e intereses.
  • Educación, asesoría y capacitación. Esta parte de la rehabilitación le ayuda a entender su enfermedad y a buscar formas de disminuir el riesgo de tener problemas del corazón en el futuro. El equipo de rehabilitación cardíaca le ayudará a aprender a sobrellevar el estrés de adaptarse a un nuevo estilo de vida y a manejar sus temores sobre el futuro.

Si desea información sobre la rehabilitación cardíaca, consulte el artículo Cardiac Rehabilitation (en inglés solamente).

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Acerca de los estudios clínicos

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November 21, 2011 Last Updated Icon

El NHLBI actualiza los temas del DCI en un ciclo de cada dos años, basándose en una revisión cuidadosa de los resultados de investigación y de literatura nueva. Según sea necesario, los temas del DCI también se actualizan si se publica nueva e importante investigación. La fecha en cada tema del DCI refleja cuando el contenido fue publicado originalmente o cuando se hizo su última modificación